AQUÍ TE ESPERO
No es lo mismo
PIENSO que el carné por puntos puede ayudar en la lucha contra la siniestralidad (aunque a los que actualmente circulan sin carné les importará un rábano), pues en muchos casos los causantes de accidentes graves siguen campando por sus respetos. Tal vez el miedo a quedarse sin los puntos y, por consiguiente, sin el carné haga que más de uno de esos a los que les gusta emular a Fernando Alonso (ya no tenemos que recurrir a Emerson Fittipaldi para la comparación) haga que levanten el pie derecho, o que no pisen tan a fondo. Creo que quienes ponen en peligro las vidas de los demás y, por supuesto, los que han sido causantes de accidentes por su imprudencia deben pagar por ello y la retirada de los puntos y del carné sólo debería ser una anécdota de la reconvención social. Pero con lo que no estoy de acuerdo es con que se mida por el mismo rasero fulminar los límites de velocidad en carretera y aparcar en doble fila en una ciudad, o conducir ebrio y tirar una colilla por la ventanilla. Y sin embargo la doble fila o tirar colillas también quitarán puntos del carné (2 y 4, respectivamente). Creo que los puntos pueden mermar la siniestralidad, pero las dobles filas deben atajarse municipalmente creando más aparcamientos o mejorando el transporte público. Quitar puntos por eso sólo servirá para aumentar el gasto del conductor, porque tenga que pagar unas multas más elevadas que en la actualidad (hasta 90 euros en estos casos de faltas leves) y además correr con los gastos que le suponga la retirada del carné al haber perdido todos los puntos, el pago del curso de reeducación y la solicitud del nuevo carné. Puede haber más afán recaudatorio que ejemplar. Las OCU tendrán algo que decir.