Igualdad
EL GOBIERNO aprobó el anteproyecto de ley de Igualdad, que persigue la equiparación de mujeres y hombres por el procedimiento de forzar cierta discriminación positiva a favor de aquéllas. Por ejemplo, se impondrá la paridad en las listas electorales -ningún sexo podrá tener una representación inferior al 40%- y se favorecerá la presencia de la mujer en los consejos por el procedimiento de otorgar ciertas ventajas en la contratación pública a las empresas que avancen hacia el deseable 40% de presencia femenina. Las objeciones que se han planteado son más metodológicas y prácticas que de fondo. Salvo la CEOE, que incluso pidió y obtuvo su personación ante el Consejo de Estado, y que sostiene que esta forma de promover la igualdad va «contra los criterios de eficiencia y de equidad».