EN POCAS PALABRAS
Filantropía
LA MAGNÍFICA ejecutoria de Bill Gates, el hombre más rico del mundo, que ha puesto buena parte de su fortuna al servicio de iniciativas filantrópicas, está creando escuela en Estados Unidos: Warren Buffet, el segundo en el ranking de los más acaudalados, ha donado el 85% de sus bienes a la Fundación de Gates. Éste ha pedido que cunda el ejemplo, porque así se podrán «resolver los problemas más urgentes de la sociedad». Es estupenda esta actitud filantrópica por parte de quienes han conseguido ingentes acumulaciones de capital. Pero no debemos engañarnos: ni ésta es la solución definitiva a los problemas planetarios, ni semejantes iniciativas deben desactivar la pretensión racionalista y humanitaria de lograr un mundo mejor, más justo y más igualitario mediante la política.