Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

Creado:

Actualizado:

EL MATRIMONIO formado por Bill Gates y Melinda, sobre todo por él, ha donado 500 millones para la encarnizada lucha contra el sida, la malaria y la tuberculosis. Es sin duda la mayor contribución privada desde los tiempos de Cayo Clinio Mecenas, que era amigo del emperador Octavio del mismo modo que Gates es amigo del presidente Bush. La diferencia es que Mecenas protegió a Horacio, a Virgilio y a Propercio, o sea, que era un buen antólogo y su dadivosidad le hizo pasar a la Historia y ganarse el respeto de los patricios, mientras a Bill Gates no se lo va a agradecer nadie: las tres espantosas enfermedades citadas hacen enmudecer a unas seis millones de personas cada año y ya no pueden darle las gracias. Al potentado americano se le considera el hombre más rico del planeta. Ha tardado un poco más de tiempo en acumular su fortuna, que es muy superior incluso a la reunida entre todos los ex alcaldes y ex concejales de Marbella. ¿Qué hacer con tanto dinero? La mortaja no tiene bolsillos. Lo mejor es lo que está haciendo él. Por mucho que quiera, no conseguirá ser pobre, pero ha conseguido imitarlos, ya que los pobres son los únicos que dan algo, incluido aquello que les falta. Son los ricos los que no dan nada, quizá porque se lo prohíbe su horóscopo, o bien porque saben que para tener mucho dinero lo mejor es no soltarlo. Se la ha buscado el multimillonario: hay más millones de menesterosos innominados en el mundo de los que él tiene a su nombre. Debiera echarle una mano al Líbano, por caridad, y otra a Galicia, por gusto. Los ricos tienen muchas manos. Por eso son tan excelentes prestidigitadores y hacen aparecer y desaparecer al dinero. Nada por aquí, mucho por allá.

Cargando contenidos...