Diario de León
Publicado por
ANTONIO NÚÑEZ
León

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DE LA MINISTRA de Sanidad, doña Elena Salgado, se sabe que no fuma, así que hace un año sacó el decreto antitabaco para quitarnos del vicio. También que es vegetariana, de ahí la última cruzada contra las hamburguesas gigantes. Y el país acaba de enterarse de que tampoco le mola el pescado, si no es ultracongelado o muy hecho, paradoja de la que cabe deducir en el decreto anisakis que el Gobierno tiene las papilas del gusto justo donde acaba el tubo digestivo. Según la ministra, el culpable de la ultima prohibición culinaria es un gusanillo, de nombre anisakis y unos tres centímetros de longitud, que anida en las pescadillas y las gambas y luego se transmite al intestino humano. Quienes de pequeños padecimos de lombrices, porque las gallinas del corral de casa picoteaban donde usted ya sabe, y luego sobrevivimos a las vacas locas y el sida que viene de África por comer carne de chimpancé, damos la razón a la ministra y nos mantenemos fieles a la merluza a la cazuela y el bacalao al ajo arriero, todo bien hecho, pero no porque ella tenga la razón: hay que tener muy poco conocimiento para creer que al votante le va lo crudo. En Japón puede, pero aquí lo que sobre es leña al mono y carbón para cocimientos. El profesor Grande Covián, experto en nutrición, solía recomendar la dieta mediterránea argumentando que «lo mejor es comer de todo». Era la misma teoría de un diputado provincial de Astorga, César Crespo, que igualmente llegó a edades longevas, aunque dudaba al final. «Todo es malo en exceso, hasta el cocido», fueron sus últimas palabras, echándole la culpa al colesterol. La ministra Salgado vela por nuestra salud, pero podría dejar en paz a cada cual con sus vicios sin meterse en la vida privada. A servidor, por ejemplo, no se le ocurriría preguntarse si ella cumple en lo de «póntelo, pónselo», más que nada porque a mí no me iba a contagiar. Ni a medio país, como poco. Lo que muchos nos tememos es que un día de estos se descubra que la ministra es abstemia. «Ahí va la penúltima», invitó ayer el tabernero.

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