AQUÍ TE ESPERO
Más señales
DESPUÉS del largo puente miles de personas marcharon de León, capital y provincia, tras hacer turismo y pasar unos días con nosotros. El futuro en buena medida depende del turismo, o eso nos quieren hacer creer, pero lo cierto es que ese refrán de «A Dios rogando y con el mazo dando» no se cumple en este caso y me temo que como no le demos con el mazo, sólo con los ruegos no conseguiremos mucho. Viene esto a cuento de que se nos llena la boca hablando de las posibilidades que tiene la provincia y no sé cuantas cosas más y nos creemos que sólo con eso ya está hecho todo. Pero quienes nos visitan quieren algo más, como es no sentirse perdidos o desorientados simplemenente porque faltan carteles y señales en casi todos los sitios. Darse un paseo por nuestras calles y jugar a no ser de aquí puede desesperarnos. La mitad de las calles no tienen placas, están viejas, destrozadas y en las más largas no existen en ninguna de las intersecciones, con lo que cualquiera que llegue allí no sabe dónde se encuentra (ejemplo, Padre Isla, que deben cruzar los peregrinos que hacen el Camino). Pero con ser esto molesto puede solucionarse preguntando a algún viandante. No ocurre lo mismo cuando viajas en coche por nuestras carreteras y buscas un paraje concreto. Si no puedes preguntar a alguien puedes cansarte de dar vueltas y perder mucho tiempo hasta que das con el lugar buscado, si tienes suerte. Siempre digo que León (tanto la capital como la provincia) es para iniciados. Los de aquí solemos defendernos, pero quienes nos visitan se pueden volver locos. A mí me ocurre y sin embargo no suele pasarme en otras comunidades ni países. ¿Por qué será?