AQUÍ TE ESPERO
Hechos consumados
EL PASADO mes de abril (días 11 y 18) dediqué este espacio al Arco de la Cárcel, primero para criticar el añadido de ventanas (sólo dos nuevas, las otras ya estaban) en la casona de Víctor de los Ríos, sobre la muralla y el segundo para dar la bienvenida a don Pelayo, que volvió a ser colocado donde solía. La semana pasada otro elemento extraño se ha añadido al paisaje. Se trata de la escultura Eolo de Eduardo Arroyo, que con un peso de 700 kilos se ha colocado sobre la acrótera que corona el arco peatonal. No tengo nada contra el arte contemporáneo, pero creo que cada cosa tiene su lugar y que ese Eolo no debería estar allí, que ese no es su lugar, porque la vieja muralla y sus añadidos posteriores (como es el caso de ese arco peatonal) no deben sufrir inclusiones ajenas, si no son para facilitar su utilización por los viandantes, pero sin que nadie se arroje el dudoso honor de querer cambiar el paisaje de muchos siglos dando prestancia a una obra que sin duda la tiene, pero de otro nivel, y como tal debe ser tratada. Eso, unido a que su peso es considerable y no debe colocarse sobre un lugar de paso obligado para miles de leoneses cada día, con el peligro que puede representar que las piedras no soporten tamaño peso, ya que no era esa la función de la construcción. También hay otra cuestión de fondo. Ante la contestación que se sabía tenía la colocación de las esculturas, el concejal saliente quiso dejar su obra sin tener que responder por ello y así permitió la colocación como su postrer acto político. Política de hechos consumados se llama a eso. Ecologistas en Acción ha interpuesto una querella criminal contra el ex edil. A esto se le llama coherencia.