EL BALCÓN DEL PUEBLO
Duelo implacable ZP-MR
FINALIZÓ EL DEBATE sobre el estado de la Nación. El último de la legislatura. Un debate que debía servir para hacer balance de la gestión del Gobierno y, sin embargo, Mariano Rajoy lo redujo, casi en exclusiva, a hablar sólo de ETA. El líder conservador perdió una oportunidad importantísima para conectar con las principales preocupaciones de la mayoría de los españoles, que como todo el mundo sabe, no viven ni quieren vivir absesionados con el terrorismo, con Eta, ni amargados con visiones apocalípticas. Mariano Rajoy se lo puso fácil a Rodríguez Zapatero. El presidentre, en su primera intervención ejerció de publicista. Es un magnífico Hammelin. Y Rajoy, en la suya, de látigo implacable. Luego, en el «tète a tète», un presidente desconocido para los ciudadanos, no para quienes le conocemos desde hace tres décadas, desenfundó sin compasión, ejerciendo como Clint Eastwood en Por un puñado de dólares . Rodrígurez Zapatero, naturalmentre, no desaprovechó la oportunidad para mostrarse mucho más cercano a los intereses de los españoles. Incluso con una oferta de derechas: la concesión de 2.500 euros a quienes tengan, a partir de ya, un nuevo hijo. Zapatero venció con nitidez en el duelo. Porque el debate fue a cara de perro. Uno de los dos, seguro, no estará en el próximo debate. Imagino quién va a ser. Casi todos los columnistas del país ya han plasmado su criterio sobre el debate. Por eso, no voy a dedicarle ni una línea más. El día antes de iniciarse, el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, hizo público su nuevo gobierno autonómico. Un gobierno más vallisoletano que nunca. León mantiene a Antonio Silván al frente de Fomento. Se lo ha ganado a pulso. Sin embargo, sus principales características hay que leerlas en clave de equilibrios orgánicos e internos del Partido Popular. De daba por descontado la salida del consejero de Agricultura, José Valín, claramente quemado, junto a todo su equipo, desde hace muchos meses. Como remate a su gestión, ha tenido que bailar en las galerías sombreadas de la plaga de topillos. La salida del consejero de Medio Ambiente, Fernández Carriedo, aunque sea para ejercer de portavoz en las Cortes, también era obligada. Tiene imputado a su mano derecha, Mariano Torre, por el escándalo de las Navas del Marqués. La sorpresa, al menos para mi, hijo del campo, ha sido que otra persona chamuscada, Silvia Clemente, tanto en Medio Ambiente como en Cultura, las dos consejarías que ejerció con anterioridad, ha pasado a desempeñar la Consejería de Agricultura. No la veo, qué quieren que les diga. Sólo se me ocurre que puede imitar a su compañera ministra, Isabel Tocino, luciendo traje vaquero de boutique cara, y peinada con refinamientopor para recibir a los rebaños de la trashumancia. Pero en clave de equilibrios internos, lo notable es que a los dos vicepresidentes se les ha sumado un tercer peso pesado, José Antonio Fernández Santiago, que será también portavoz de la Junta. Un nombramiento para que disminuya el peso político de los vicepresidentes María Jesús Ruiz y Tomás Villanueva, con lo que aumenta la autonomía de Herrera dentro del gobierno regional y del Partido Popular de Castilla y León.