EL PAISANAJE
Será por dinero
EL NUESTRO, naturalmente. Despues de los cheques bebé y los de vivienda para chavales prometidos por Zapatero el PP de Rajoy se descuelga ahora con una bajada del IRPF para jubilados y jóvenes, el que más y el que menos mileurista. Es la eterna subasta del voto en forma de «¿quién da mas?», al alza, o «¿quién te quita menos?», a la baja. Pura demagogia y, para el ministro de Hacienda de turno, el cuento de la lechera. A quienes estamos en la imprecisa edad de la muela del juicio hacia la dentadura postiza, ya superada la teta de mamar, casi también las otras y tiempo ha caído los dientes de leche, no nos cuadra esta contalibidad. «Tengo miedo en el Imserso», me decía ayer un compadre, «de encontrarme con debe/haber, pero no hay». Tranquilos todos que esto se arregla de aquí a marzo. Después ya veremos, porque éste va a ser un trimestre de infarto. Un político pedaleando sobre la doble rueda de la bici del «puedo prometer» y «prometo» es capaz de adelantar por la derecha y por la izquierda, eso da igual, al mismísimo Fernando Alonso. Y, si va en triciclo con un nacionalista, ya ni te cuento: el Estatut es una moto con sidecar. Dar subvenciones a lo loco está de rechupete y lo de bajar los impuestos sería una pasada, así que los discursos de los partidos se resumen estos días en pocas palabras que son «a ningún tonto le amarga un dulce». En términos de marketing electoral los que aspiran a ser padres de la patria en La Moncloa utililizan la técnica del pirulí para que nos chupemos el dedo. Vale el de RTVE. Servidor, que es de una quinta menos que Alfredo Landa, está a punto de acabar como él en aquella serie de «Lleno, por favor», cuando juraba creer sólo en Dios, Franco y don Santiago Bernabéu. Cambia usted lo de Franco por el Rey después del «¿Por qué no te callas?» al gorila loco venezolano Hugo Chávez, y ese soy yo. Vamos por la vida llenando el depósito para la vejez y viene Caldera con que tienes octanos hasta para ochenta años o más. El gasofa asalariado de la manguera es un ácrata pardillo comparado con nosotros.