No predican con el ejemplo
Sobre el alumbrado en León Le agradecería tuviera a bien publicar mi carta de queja sobre el alumbrado de la calle Caitano Bardón, calle que une las de Miguel Zaera y Veintiséis de Mayo. Soy un vecino de Valladolid -aunque nacido en León- y vivo a caballo entre ambas ciudades; y cuando vengo a León a dicha calle, en la que también vivo, me parece que estamos en los años cincuenta. Ya no se ve ni para meter la llave en la cerradura. En esta situación llevamos tres meses; hace un mes estuve en el Ayuntamiento en el departamento del alumbrado público. ¿Respuesta?: «Se lo pasaremos al capataz para que lo vea; pero es que no hay dinero en el Ayuntamiento para arreglarlo». Yo pregunto: ¿los vecinos de esta calle no pagamos la contribución, las tasas de basura, agua, etcétera? ¿Cuando llegue el plazo para pagar podemos decir lo mismo? ¿Nos perdonará el Ayuntamiento el pago? Señores del Ayuntamiento, olvídense de tranvías a Puente Castro que hay buen servicio de autobuses y solucionen los problemas de primera necesidad y no esperen a que cualquier día haya un atraco o una violación en dicha calle. Severino González Vega (Valladolid). Recuperen la «Vieja Negrilla» Por favor, entiéndase este título como un ruego, yo diría que, incluso, expresión de una necesidad que se ganó en los últimos años la presencia de la genial obra de Amancio González en Santo Domingo. Recuerdo cuando vi por primera vez esta escultura en Trobajo del Cerecedo en espera de la realización del parque escultórico que no llegó a buen término; desde luego quedé impresionado por la fuerza expresiva que transmitía, por su carga dramática encerrada en un cuerpo de gigante acostado. No creo ser único ni mucho menos en mi valoración: todos hemos podido ver con mucha frecuencia turistas de paso por león embelesados en la contemplación de esta obra. Las fotos junto a la escultura (o incluso a horcajadas sobre su cuerpo) han debido convertirse en uno de los recuerdos frecuentes en las cámaras de los visitantes que han pasado por León en los últimos años. El desgraciado accidente de tráfico que ocasionó su destrucción nos privó de una de las pocas muestras escultóricas de calidad con que contábamos en nuestra ciudad. No es cuestión de entrar a valorar aquí el discutible gusto (y más que cuestionable localización en otros casos) de muchas otras esculturas existentes actualmente en León. Sin embargo la Vieja Negrilla suscitaba opiniones favorables entre todos; no recuerdo haber oído ningún comentario contrario a su emplazamiento en Santo Domingo. Por supuesto temo que oiremos excusas relativas a la insolvencia del accidentado (es curioso que sólo los insolventes tengan accidentes) y la completa exoneración de su compañía de seguros, en el caso de que exista. También nos dirán que el Ayuntamiento no tiene disponibilidad económica para afrontar esta restauración; supongo en cualquier caso que el departamento municipal correspondiente tendrá un presupuesto para estos fines, presupuesto que dudo pueda tener un destino más adecuado. La Vieja Negrilla había logrado ser en estos pocos años una parte de la ciudad, y de todos nosotros, cuya recuperación sería indudablemente bien recibida por todos. Por favor, al menos considérenlo. Daniel Manceñido Casado (León). Anselmo A. Martínez (Veguellina de Órbigo).