EN POCAS PALABRAS LETRA PEQUEÑA
El fraude de la salud alimentaria Funerales de Estado
MUCHOS sospechábamos que tras ciertas reclamos acerca de los supuestos beneficios para la salud de determinados alimentos había simplemente un fraude. Ahora lo ha confirmado la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que sostiene que los esteroles vegetales reducen el colesterol y aporta estudios que lo confirman. La proporción es extrapolable a gran escala. Son las empresas las que voluntariamente se están sometiendo a esta evaluación para adaptarse al nuevo reglamento europeo que entró en vigor hace un año. La normativa no permite que un producto proclame virtudes saludables, como supuestos efectos contra el colesterol o para la mejora de la osteoporosis, sin base científica que lo atestigüe. Pero concede un tiempo a las empresas para adaptarse. Los plazos son, a juicio de los consumidores y del sentido común, demasiado largos puesto que llegan hasta el 2010 y en ocasiones incluso hasta el 2015. CON LA RECIENTE muerte del ex presidente Calvo Sotelo se suscitó por primera vez la conveniencia de que el Estado disponga de unos ritos civiles de homenaje que permitan honrar oficialmente en su óbito a los personajes que merezcan tal dignidad y que sirvan asimismo de ceremonial póstumo para reconocer a las víctimas de los sucesos luctuosos que siempre aquejan a cualquier sociedad. Y ya entonces el propio partido del Gobierno aseguró que aunque la idea era acertada, no resultaba posible suplir de momento a la Iglesia católica porque no están establecidos protocolos laicos que puedan servir eficazmente en estos casos. Ahor vuelve a plantearse el sinsentido de celebrar un funeral católico para honrar a unas víctimas que pertenecían a diversas confesiones o no abrazaban fe alguna. Y de nuevo el Gobierno ha mirado hacia otra parte para salvar el trámite. Carece de sentido aplazar indefinidamente una cuestión que no es vital pero que debe abordarse por pura coherencia interna de un Estado que no es confesional y que debe promocionar constitucionalmente la libertad religiosa.