la opinión del lector (II)
Una ciudad que se degrada
¿Qué nos queda de aquella hermosa ciudad, pionera en limpieza y cuidados, orgullo de los leoneses? Poco o casi nada. La ciudad se sigue degradando a pasos agigantados. Era una pena ver la ciudad durante esta Semana Santa en que tantos foráneos nos visitan. Calles con agujeros, baches, suciedad, parques dejados de la mano de Dios, rotondas degradadas, árboles sin reponer, pintadas hasta en edificios históricos… Papalaguinda y La Condesa, ¡quién os ha visto y quién os ve! Los setos de las piscinas municipales muertos, los jardines secos y abandonados… nos gustaría saber a todos los leoneses, con pelos y señales el número de jardineros que «trabaja» en el Ayuntamiento de León, el número de ellos que acude al trabajo, los que están de baja psicológica, y lo que nos cuesta un servicio que no cumple. Y que no digan que no hay presupuesto, lo que no hay es vergüenza, ni ganas de hacer. ¿Cómo puede un político que se dice leonés permanecer impasible ante este abandono? Deberían dimitir todos, pero claro, esa palabra en nuestro país es imposible de aplicar, la poltrona es la poltrona y la pela es la pela.