LETRA PEQUEÑA | CARLOS CARNICERO
Europa lejana
LOS DOS GRANDES partidos españoles parecen estar muy tozudamente empeñados en que Europa sea una realidad lejana para los ciudadanos de este país. Los primeros compases de la campaña electoral previa a loscomición del día 7 de junio obvian la gran importancia de Europa y de sus instituciones y se empeñan en que la movilización de los ciudadanos pasa por la confrontación doméstica; todo para que se pueda sacar un verdadero test y una ecuación de la fuerza que tienen en su disputa española.
Ni siquiera existe la más mínima intención de resaltar que el futuro de esta crisis, la salida de la situación de compromiso en la que se encuentra el mundo y nuestro país en particular, pasa por fortalecer unas instituciones que dinamicen los comportamientos de la Unión Europea. Es un «nos salvamos todos o todos perecemos»; pero la tentación de Mariano Rajoy es utilizar las elecciones europeas como instrumento de desgaste del Gobierno en su pretendida escalada hacia la conquista de La Moncloa; y el Partido Socialista, en justa correspondencia, se defiende para que los resultados no le perjudiquen en su dinámica política española.
Los padres de Europa soñaron unbuen día con la sinergia de cuatrocientos cincuenta millones de ciudadanos para ocupar un lugar en el mundo, para garantizar el desarrollo de sus países en un amibito de gobernanza supranacional en el que la cesión de soberanía era la condición de la grandeza.
Hoy los ciudadanos sólo intuyen Europa en la teoría que rara vez se formula al margen de la praxis de pagar en una moneda común, lo que además se ha convertido en un inconveniente, en ocasiones, porque se vincula esta circunstancia con el encarecimiento de la vida.
La pedagogía sobre Europa ni siquiera se puede reservar para esta campaña electoral, en donde además, de momento, está ausente: si queremos que Europa progrese, si deseamos tener un lugar en el mundo acorde con la alianza estable de los veintisiete, es responsabilidad de los líderes políticos trasladar permanentemente el debate europeo a la política nacional. De momento, Europa seguirá estando muy lejos de los ciudadanos españoles.