EN POCAS PALABRAS
Rajoy y Camps
LAS PALABRAS de incondicional apoyo con las que el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, respaldó el pasado fin de semana en Alicante al presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, representaron una muestra inequívoca de solidaridad interna hacia quien la dirección del PP considera víctima de una red de corrupción y favores públicos, a causa de la que ha obligado a otros militantes a dejar de serlo y a renunciar a sus cargos. Pero por eso mismo Rajoy debió evitar la mención genérica a los «inquisidores del siglo XXI»; puesto que Camps continúa estando imputado en una causa judicial cuyo desarrollo todavía inconcluso puede resultar finalmente incómodo e incluso hiriente para los populares. Pero, a la luz de las determinaciones adoptadas por éstos en el caso de otros miembros del partido, dicha causa se basa en indicios ante los que es evidente que la Justicia no puede desentenderse.