Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El corro | pedro vicente

Ni los analistas mas agoreros pensaban que el Gobierno y la oposición iban a andar a la greña como están en pleno agosto, mes en el que tradicionalmente la grey se concede una tregua muy de agradecer por el común de los ciudadanos. Los primeros espadas no han perdonado las vacaciones -”Zapatero en Lanzarote, Rajoy en Galicia-” pero ello no ha impedido que la tensión política se haya disparado en plena canícula estival. Se habla de un rebrote de la crispación, que, de confirmarse, nos devolvería a tiempos que creíamos superados desde que Rajoy agradeció a Acebes y a Zaplana los servicios prestados.

Algunos ingenuos pensaban que, una vez celebradas las elecciones europeas y sin otros comicios inmediatos en el calendario, los dos grandes partidos se sentarían por fin a negociar un gran pacto de Estado contra la crisis económica. Nada más lejos de la realidad. Aunque se acusen recíprocamente, la falta de voluntad es igual de manifiesta en ambos. Resulta obvio que el PP espera que Zapatero se cueza en su propia salsa y que no está dispuesto a prestar ningún balón de oxigeno al Gobierno, salvo que éste pasara por las horcas caudinas de una serie de recetas que le acarrearían gran coste entre su electorado natural. Como lógicamente el PSOE no está por esa labor (entre otras cosas porque entraría en conflicto con los sindicatos), la posibilidad de ese eventual pacto de Estado es absolutamente nula.

Junto a los acuerdos políticos imprescindibles con las minorías parlamentarias para sacar adelante las votaciones en el Parlamento, la hoja de ruta de Zapatero contempla únicamente un pacto de mínimos con los agentes sociales que permita ir capeando la crisis. Un acuerdo social hoy por hoy embarrancado a la espera de que el Gobierno y la patronal limen las fuertes asperezas con las que interrumpieron la negociación.

Entretanto, en el ámbito autonómico, cada Comunidad ha seguido a su aire, sin que nadie se haya molestado en intentar unificar estrategias comunes contra la crisis. En Castilla y León se optó por abrir en paralelo dos mesas de negociación: la de Junta, patronal y sindicatos en el seno del Consejo del Diálogo Social, y la mantenida entre PP y PSOE. Los resultados en ambos casos han sido más bien parcos, en el segundo prácticamente nulos.

El Consejo del Dialogo Social irrumpió en escena en febrero con un conjunto de medidas de choque que apuntalaron la errática actuación de la Junta contra la crisis. Sin embargo, mas allá de esos y de otros acuerdos puntuales, en ningún momento se ha abordado en ese foro un plan estratégico que supere la política de parcheo tan propia del gobierno Herrera.

Sin tantas alharacas como aquí, en Castilla-La Mancha el gobierno autonómico ha sacado adelante un amplio pacto anticrisis suscrito, además de por los agentes sociales, por las diputaciones y por la Federación Regional de Municipios y Provincias. El llamado Pacto por Castilla La Mancha contempla tanto medidas de choque como otras de carácter estructural orientadas a diseñar un nuevo modelo productivo adecuado a las potencialidades de esa comunidad autónoma. Esto último Algo fundamental esto último que en Castilla y León nadie se ha planteado.

tracking