Una forma excelente de ejercer la ciudadanía
Tribuna | José Varela Rodríguez
Presidente del Comité Provincial de Cruz Roja Española en León
Hoy se cum plen veinticuatro años desde que la ONU designó la fecha del día 5 de diciembre como Día Internacional del Voluntariado. Quiero unirme a esta celebración como voluntario y también en nombre de los voluntarios y voluntarias de Cruz Roja Española en León, felicitando a todo el voluntariado, independientemente de la organización, institución u organismo al que dediquen su tiempo.
Está previsto que el año 2011 sea el Año Europeo del Voluntariado; una razón más para valorar el esfuerzo, apoyo y solidaridad de tantas mujeres y hombres que con su actitud colaboran en las numerosas acciones imprescindibles para el desarrollo de las múltiples actividades e n beneficio de las personas necesitadas de ayuda. eseo señalar valores en los que coincidimos, que nos unen para entender el voluntariado. El primero sería el convencimiento en la defensa de la dignidad de todas las personas. Ser voluntario no significa sólo ser buena persona, que también; significa un compromiso para apoyar a las personas y cambiar las circunstancias y las causas que llevan a la pobreza o a cualquier tipo de sufrimiento. El compromiso está centrado en la cercanía. Significa gratuidad, estar fuera del mercado. El voluntariado da algo porque quiere. Tenemos que saber participar en este mundo de mercado con este tipo de relación tan diferente. Junto a la fortaleza de movilizar a las personas, tiene una fragilidad: la de tener que convivir con la sociedad de mercado antes aludido. Nos encontramos, a veces, con incomprensión. La gente nos pregunta por qué lo hacemos sin compensación a cambio. Otra amenaza son los momentos de duda: ¿vale de algo lo qué hacemos? Son frecuentes los intentos de apropiarse de este valor en los que se confunden las cosas.
La sociedad tiene muchos elementos para proteger el dinero, incluso nuestras organizaciones tienen un control exhaustivo de cada euro. Pero, ¿tenemos mecanismos para proteger este bien tan importante que es el voluntariado?, ¿Cuánto capital humano hemos perdido por no haber sabido acompañarlo? No es algo simple hacer voluntariado. Tenemos que confrontarnos con la complejidad, por ejemplo, entre sujetos y derechos. La afirmación de los derechos no los crea, los crea su ejercicio. ¿Es el voluntariado una actitud y una actividad personal o un fenómeno social? El voluntariado es un indicador de la calidad moral de la sociedad. El voluntariado no es agente, ni auxiliar, ni colaborador de la administración, es comunidad en acción, es sociedad que se hace cargo de sí misma a través de enfrentarse a las fracturas que la misma sociedad produce. Por otra parte, y dentro de nuestra actuación no es lo mismo hacer bien las cosas, que hacer el bien. Si haces bien las cosas nadie podrá señalarte negativamente, por decirlo de algún modo. Si haces el bien estarás contento contigo mismo. Así pues, hagamos ambas cosas. Cruz Roja tiene un compromiso con las personas más vulnerables, aquellas que sufren aislamiento físico o emocional, maltrato, falta de empleo o de una vivienda digna, etc. Nuestro objetivo es reducir la soledad, fortalecer sus posibilidades en la vida cotidiana, favorecer la autonomía personal y promover su integración plena en la sociedad. En definitiva, velar por el cumplimiento del respeto de sus derechos humanos, por su dignidad, por su libertad-¦ que son valores supremos; ¡luchemos por ello!. Todas las personas que integran el Voluntariado son corazones solidarios, corazones de oro y brillantes, la piedra angular; conscientes de la realidad del otro, de las personas anónimas o no, en situación de dificultad social, de que ésta también nos afecta a nosotros y ponemos, por ello, todo nuestro esfuerzo, nuestra ilusión y esperanza para mejorar sus vidas y, con ello, también mejoramos la nuestra. Ayudar a los demás, y también dedicarles una sonrisa, es imprescindible para mejorar la dignidad de las personas e intentar lograr el equilibrio.
En el ejercicio de la actividad hay que tratar de escuchar atentamente, de comprender, de interpretar y de opinar -”que no juzgar-” y así actuar respecto de los signos de los tiempos. Por lo dicho hasta aquí, se puede asegurar sin temor a equivocación alguna, que el Voluntariado es la esencia del tercer sector y una forma excelente de ejercer la ciudadanía. Por todo ello quiero seguir animando a que continuen con su labor. Soy consciente de que hay días duros y situaciones difíciles pero, a buen seguro, sabrán superar las barreras que nos pone el día a día. El Voluntariado es imprescindible para esta sociedad, para cada persona que sufre, para las personas que parecen invisibles. Les hacen visibles a los ojos de la sociedad. Para finalizar, mi felicitación y agradecimiento por su contribución a la construcción de un mundo cada día más humano y solidario.