UGT pide con más de 100.000 firmas prorrogar la jubilación anticipada de los docentes
El sindicato argumentó ante Educación que la docencida conlleva un profundo desgaste
El sindicato de la enseñanza FETE-UGT entregó ayer en el Ministerio de Educación 107.000 firmas para pedir la «prórroga indefinida» de la jubilación voluntaria del profesorado de la enseñanza pública a los 60 años, regulada por la Ley Orgánica de Educación (LOE), cuya aplicación concluye en agosto de 2011.
Según argumenta el sindicato en un comunicado, el ejercicio de la docencia, como «reconocen los expertos», conlleva un «profundo desgaste», al que colaboran la «indisciplina» en las aulas, la gran diversidad del alumnado, la «poca valoración social» de la enseñanza o la «delegación de responsabilidades» educativas de las familias en el profesorado.
El mantenimiento del sistema vigente de jubilación anticipada, por el contrario, tiene una serie de ventajas «indudables» para el sistema educativo. En concreto, además de favorecer la incorporación de un profesorado más joven adaptado a los nuevos retos educativos, «facilita» la introducción de especialidades en los centros y propicia la creación de empleo. Además supone una «homologación» con el profesorado de otros países europeos donde la jubilación es inferior a los 65 años, incluso a los 60. España es uno de los 15 países europeos con una edad de jubilación más tardía, a los 65 años, con la excepción de Noruega, en donde se produce a los 67, asegura el sindicato.