Montilla no prevé ningún cese por la crisis de los apagones en Cataluña
El presidente lamenta la tendencia catalana a «recrearse en el pesimismo»

José Montilla observa los destrozos del temporal.
El presidente catalán, José Montilla, anunció que citará a las empresas eléctricas en el Palau de la Generalitat para que den cuenta de sus responsabilidades en los apagones de las nevadas, asunto que le ha permitido detectar un «plus de pesimismo» en Cataluña por una tendencia a «recrearse» en los problemas. En una entrevista con TV3, Montilla aseguró que no piensa cesar a ningún responsable del Govern porque no ha detectado ni «desidia ni mala fe», al tiempo que ha evitado contestar de forma directa a si en algún momento el conseller de Interior, Joan Saura, le presentó su dimisión, ya que «todos los consellers tienen su cargo a disposición» del president.
Montilla cree que en las nevadas, en las que el ejecutivo rescató a más de 1.300 personas en las carreteras, su gobierno «falló en parte en información y comunicación», y que se produjeron algunos «errores» en la gestión de Ferrocarrils de la Generalitat, aunque en sólo 24 horas las arterias principales de Cataluña y los trenes funcionaron con casi normalidad.
Mientras, la Generalitat aprobó ayer una línea de ayudas para paliar los efectos de la nevada, especialmente en los bosques, mientras sigue cargando contra las eléctricas y el «precario» restablecimiento del suministro en Girona, donde aún siguen a oscuras casi un millar de personas.
Un día después de que más de un centenar de ayuntamientos gerundenses firmaran un manifiesto para exigir responsabilidades por el apagón provocado por la nevada del pasado 8 de marzo, la Generalitat ha asegurado que comparte las peticiones de los alcaldes y ha defendido que las quejas de los municipios suponen un «tirón de orejas» sólo para las compañías eléctricas.
Por su parte, el Ayuntamiento de Lloret de Mar ha pedido garantías de suministro eléctrico para la Semana Santa a través de una nota en la que recuerda su condición de municipio turístico de la Costa Brava y el centenar de establecimientos que estarán en pleno funcionamiento en esa época. Tras varios días sin luz durante varios días, el miedo ahora es a que el aumento de la población con la llegada masiva de turistas provoque un colapso eléctrico.