Cornada de lobo | pedro trapiello
En almadreñas
Arrebatado un sector del público lector con las coplas brutas que aquí se plantaron ayer, insiste algo masoca en que haya nueva tanda y que prosigamos por ese surco. Pasemos pues de actualidades rabiosas y ¡atento el coro!... Sobran en el «acervo popular» (¿por qué coños decimos acervo, si nadie sabe lo que significa?) coplas y oralidades que van rodando, puliéndose o esquinándose, enriqueciéndose, muriendo o resucitando. En Zamora, por ejemplo, los «arrebuscando patatas... o cerezas, cebollas, castañas...» lo cantan así: « Arrecogiendo patatas, te vi el bujero, parecía la huella de un buey gallego » (esto es fineza). Tono bajo salmantino: « La mujer del herrero/dicen que tiene/por delante la fragua/y por detrás el fuelle ». ¿Y en cuántas sobrecenas de quintos de cualquier punto de España no se berrea lo de « veinticinco mujeres, cincuenta tetas; si lo dices tres veces, ciento cincuenta »?...
Cada pueblo y cultura tienen su letanía. Si la caricia popular suele ser brutota, su picardía es pedrada:« Los maños de Zaragoza/se levantan con tres patas/la del medio no llega al suelo/porque no tiene alpargatas ». Te sonará esta: ¿Qué cosa cosadiella ye una cosa/que s-™encueye, s-™espurre o s-™enduviella/y estadoñu paéz blima o civella? »... O ándate por aquí: « Yo serví un año en Astorga/en cá de una mondonguera/de comer me daba poco/de mondongo, lo que quisiera ». Y si vas a Galicia: « Choran os bois polas vacas/i as vacas polos becerros/así fan las castelanas/cando se van os galegos »...
En la cultura popular, la sexualidad es más imperiosa que la sensualidad; y la torpe declaración, más frecuente que la insinuación o la seducción elegante. Lo brutote tiene cuna, tiene escuela y tiene sus gourmets. Haz una prueba; ponte a cantar en un bar a media voz sólo este primer verso, « un viejo y una vieja van pa Albacete »... y te contestarán a coro.
Si se auxiliara de la antropología, la «etnografía al asalto» no llamaría «subcultura» a este hondo latido popular (la sexualidad en usos o coplas sigue siendo tabú o secreto de tesina). Allá ellos. Se perderán en pliegues de refajos y arreboles de pendón sin apreciar el ingenio sincero del pueblo: « Cuando voy pa la braña, voy que me mato... porque llevo almadreñas de economato ».