madrid
El conductor del rastro se quedó sin frenos
Eugenio González, el hombre que el domingo conducía el coche que arrolló a doce personas en el rastro madrileño, pidió perdón por el accidente y explicó que el vehículo se quedó sin frenos y sólo pudo esquivar a las personas que había en la calle, hasta que decidió empotrarse contra una farola. Eugenio, de 59 años, es pastor evangélico desde hace 40 y tiene un puesto en el popular mercadillo junto a su mujer, Elvira, al que acude todos los domingos. | efe