El 90% de los jóvenes diabéticos de León ingresan por incumplir la medicación
Los chicos abandonan el tratamiento durante los fines de semana y las fiestas de los pueblos y las chicas modifican las dosis de insulina para perder peso

El control de la glucosa en la sangre es el paso más importante para vigilar la diabetes.
La adolescencia es una etapa de riesgo para los diabéticos. El 90% de los ingresos de jóvenes que se producen en el Hospital de León, en un alto porcentaje en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), están provocados por el incumplimiento de la medicación, explica Ángeles Vidales, médico internista del servicio de Endocrinología del Hospital de León, que hoy ofrece una charla sobre «Sexualidad relacionada con la diabetes. Disfunción eréctil», organizada por la Asociación de Diabéticos de León (Adile) y dirigida fundamentalmente a los pacientes adolescentes.
Vidales asegura que los fines de semana y las fiestas de los pueblos son un caldo de cultivo para el incumplimiento terapéutico, lo que lleva al servicio de urgencias del Hospital de León a una media de dos ingresos al mes. «Siempre son los mismos», explica, «es una etapa muy difícil, tiene vergüenza de que los demás sepan que están enfermos, pincharse y que los demás lo sepan. Ocultan la enfermedad y, en consecuencia, abandonan la medicación en esos días».
Descontrol para adelgazar. Las chicas con más constantes, pero asumen otros riesgos. «Reducen las dosis de insulina para adelgazar», explica Vidales, que asegura que las consecuencias de esta práctica se ven en las emergencias sanitarias. La falta de insulina en la sangre para un paciente de diabetes tipo 1 provoca una acetocetoacidosis, motivo que lleva derechos al Hospital a la mayoría de los adolescentes.
Pero el incumplimiento de la terapia no sale gratis. Una diabetes no diagnosticada o mal tratada deja notar sus efectos sobre la salud a partir de los treinta años y pone en peligro la vida. Los problemas en la vista comienzan a los veinte años y en los pies a partir de los treinta.