Diario de León

Los piojos también vuelven al cole

El Colegio Oficial de Farmacéuticos de León ofrece consejos sobre cómo combatir las infestaciones de piojos y pone al día sobre productos químicos y naturales para hacer frente a los molestos inquilinos

Magdalena Sánchez Lozano es vocal de Oficina de Farmacia del COF de León.

Magdalena Sánchez Lozano es vocal de Oficina de Farmacia del COF de León.

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ana gaitero | león
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Los piojos, como parásitos exclusivos de la especie, se alimentan de sangre humana que chupan a través de la piel. Asociados tradicionalmente a la falta de higiene, en el siglo XXI su caldo de cultivo son las concentraciones humanas y particularmente las de población infantil.

La época estival, con el aumento de actividades colectivas en campamentos, piscinas, etcétera y la vuelta al colegio son períodos propicios para la propagación de estos parásitos que, además de molestos inquilinos de cabezas, principalmente, y axilas, ocasionalmente, pueden causar problemas de orden médico por ser vectores activos de enfermedades como el tifus exantemático, la fiebre recurrente y la fiebre de las trincheras.

Un piojo vive sólo 24 horas fuera de su hospedador, pero las liendres pueden legar a 16 días. La transmisión es por contacto directo, de cabeza a cabeza, y por tanto la higiene o falta de ella muchas veces tiene poco que ver con el riesgo de contagio.

Las veintuatro horas de vida que tiene un piojo en un gorro o una bufanda es tiempo suficiente para alojarse en otra cabeza si se le ofrece la oportunidad. Cepillos, peines, cojines, toallas y tapicerías en lugares públicos, especialmente las butacas de los cines, son otros de los elementos que pueden contribuir al contagio.

Pese a los avances de la medicina y la industria farmacéutica hoy por hoy «no es posible erradicar los piojos», admite Magdalena Sánchez Lozano, vocal de Oficina de Farmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de León.

No queda más remedio que observar y, en caso de infestación, iniciar el tratamiento que se elija, químico o mecánico, siguiendo las pautas de cada especialidad y acudiendo al consejo farmacéutico para aclarar cualquier duda.

Las únicas medidas preventivas que existen son tomar precauciones con el uso de peines, gorros, almohadas y asientos con respaldo, etcétera. Los repelentes que existen no garantizan una eficacia total.

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