Retablo leonés | enrique alonso pérez
Un otoño poco generoso
La Semana Micológica de Boñar reúne estos días a expertos y aficionados con un denominador común, la pasión por las setas, el preciado recurso que este año destaca especialmente por su escasez

Un hombre muestra una cesta de setas en una pasada edición de las jornadas.
Coincidiendo con la XV Semana Micológica de Boñar», organizada por el Centro de Iniciativas Turísticas San Isidro, que comienzo el pasado martes, los aficionados micólogos y micófagos recorren los bosques y praderas en busca de los preciados y esquivos viveros de la caprichosa seta leonesa. Desde este Retablo queremos resaltar el potencial micológico de nuestra provincia y aprovechar la ocasión de dirigir una advertencia general de comportamiento y orientación a las legiones de buscadores que se darán cita estos días, esperanzados por las escasas lluvias, rastreando los setales conocidos y aquellos espontáneos que la casualidad tenga a bien poner ante sus ojos.
La seta, por su versatilidad, enmascaramiento y posibles secuelas, no debe recogerse indiscriminadamente; el aficionado tiene que mentalizarse, por la cuenta que le tiene, que antes de convertirse en un micófago impenitente, tendrá que hacer sus pinitos como micólogo, hasta dominar, por lo menos, las más elementales normas de reconocimiento de las setas más abundantes en su comarca.
La geografía leonesa, con la variedad climática determinada por sus numerosas comarcas naturales, contiene una de las más variadas gamas representativas del extenso mundo de los hongos superiores. Desde las setas más codiciadas universalmente, como la «Amanita Cesárea», el «Boletus Edulis» o «Calocybe Gambosum» (seta de san Jorge), hasta las más temidas, como las Amanitas «Phaloides» y «Verna», la Lepiota Helveola o la bella y alucinógena «Amanita Muscaria», siembran nuestras campas y bosques del variopinto cromatismo que la Naturaleza ha sabido imprimir en el desconocido, misterioso y cada vez más atrayente mundo de la Micología, conocido ya como «Reino Fungi».
Estamos entrando en plena época de setas, el ecuador del otoño, coincidente con las últimas semanas de octubre y primeras de noviembre, es el momento álgido de la presencia de la mayor parte de los hongos en nuestra provincia.; y el buscador primerizo tendrá que tener en cuenta que la experiencia acumulada de años y años en el seguimiento de esta actividad, por parte de micólogos de relieve, se recoge en unas normas que más o menos, con ligerísimas variantes, pueden ser las siguientes: Iniciar el aprendizaje de la mano de un manual para buscar setas. Hoy son muchos los que se han editado, y en León tenemos buenas Guías amparadas por el Departamento de Botánica de nuestra Facultad de Biológicas, así como publicaciones especializadas en sacar el mejor rendimiento de la seta a la hora de cocinarla. Y para complementar todas estas publicaciones y manuales, en un verdadero alarde editorial de Irma (Instituto de Restauración del Medio Ambiente) avalado por el equipo especializado que coordina Juan Antonio Sánchez Rodríguez, contamos con el exhaustivo y profundo estudio contenido en su libro Los hongos: Manual y Guía Didáctica de Micología .
Una vez hechos los contrastes oportunos entre el ejemplar que se quiere recoger y su homólogo del manual, cortarlo -a ser posible con el pie entero para ver la volva o anillo- y observar detenidamente las láminas, color, carne, tamaño...
Ante la menor duda, se debe procurar que la seta sea analizada por un experto -no por el «entendidillo» de turno- y en caso de no poder hacerlo, es mucho mejor desecharla.
No es aconsejable la recolección de setas empapadas de agua, inmediatamente después de lluvias insistentes, tanto los colores, como los sabores, quedan desvirtuados a la hora de su identificación y degustación.
En el caso de que se recojan ejemplares de diversas especies, no se deben mezclar; sobre todo cuando no se tiene seguridad absoluta de su comestibilidad, pues una seta tóxica puede inundar de esporas a sus vecinas de cesto.
Por último, y si el aficionado se reconoce como despistado y poco retentivo a la hora de identificar o contrastar unas especies con otras, es mejor que cambie de afición y procure buscar un «hobby» más gratificante. En el mundo de las setas no se pueden admitir los errores o las medias tintas. Pues es muy posible que no exista la segunda oportunidad.
Dentro de la XV Semana Micológica de Boñar, que comenzó el pasado martes en el salón de usos múltiples cedido por el Ayuntamiento, se pronuncian cada día conferencias varias conferencias. Mañana viernes, el experto Juan Antonio Sánchez Rodríguez dará una lección especial sobre Hongos raros en la naturaleza. Mañana sábado será la clausura solemne presidida por las autoridades regionales, provinciales y locales, que estará amenizada por la Capilla Clásica, gentilmente proporcionada por el Instituto Leonés de Cultura, de la Diputación Provincial. A continuación se servirá una degustación con distintos platos de setas.