La genética y la alimentación en el embarazo favorecen la obesidad
La genética y la alimentación de la madre durante el embarazo, junto con la formación, son elementos claves que predisponen a algunas personas a ser obesas, según el director del Laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufs (Boston), José María Ordovás.
Durante la reunión de la Cátedra Danone en el Hospital de Sant Joan de Déu de Esplugues, Ordovás ha asegurado que «los componentes genéticos predisponen a la obesidad y a problemas cardiovasculares, por lo que hay que personalizar la alimentación y hacer una dieta a medida de cada persona, de acuerdo con sus características genéticas». Y ha añadido que otro de los aspectos fundamentales para que una persona sea obesa es la nutrición de la madre durante el embarazo, ya que influye en la formación de las características genéticas de cada individuo.
Ordovás ha recordado que «los niños gestados al final de la Segunda Guerra Mundial en Holanda estaban predispuestos a pasar penurias y falta de alimentos, ya que el feto se desarrolló en condiciones calóricas muy bajas. Pero posteriormente Holanda salió de la crisis y fue un país desarrollado con abundancia de alimentos. Al encontrar esta abundancia, la obesidad ha sido la característica común de esa generación».
1397124194 Equilibrada. La alimentación debe ser equilibrada y fundamentada en la dieta mediterránea aunque Ordovás ha advertido que «cada comunidad debe hacer la dieta para la que está predispuesta y que ha hecho desde que era un feto», y ha recomendado que las personas que han emigrado de otro país mantengan su dieta a pesar de estar en otro país.
El tercero de los elementos que influyen más en la obesidad, según Ordavás, es la educación. A su juicio, «la educación que ha recibido una persona le hace reaccionar, compensar esa deficiencia genética que tiene de manera que el gen no se expresa. La persona tiene esa predisposición genética pero su educación hace mantener esa predisposición genética bajo control».