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ABANDONO DEL TRATAMIENTO
■ No terminar el tratamiento es una de las causas de que no se acabe con las infecciones bacterianas y también de que se estas vuelvan a reproducirse con más virulencia.
automedicación
■ Automedicarse sin diagnóstico correcto supone el riesgo de eliminar la flora bacteriana beneficiosa y puede traer consigo que ese lugar lo aprovechen las bacterias perjudiciales para «acomodarse» en un momento en que las defensas del organismo estén bajas.
INTERACCIONES
■ Ante la prescripción de un antibiótico, las personas que toman otros fármacos deben informarse sobre las posibles interacciones que puede tener con el fin de no reducir su eficacia o al menos controlarlo.
CON ANTICONCEPTIVOS
■ Este consejo se dirige de manera particular a las mujeres que toman la «píldora» anticonceptiva, ya que los antibióticos reducen su eficacia y pueden correr el riesgo de quedarse embarazadas sin desearlo si no toman otras medidas. con receta médica
■ La normativa exige, por la salud de paciente, que los antibióticos se soliciten con receta médica. El farmacéutico debe exigir la receta ante la solicitud de un antibiótico.
QUINCE TIPOS
■ Existen más de 15 grupos diferentes de antibióticos que se diferencian en su estructura química y su acción contra las bacterias. Un antibiótico puede ser eficaz contra un sólo tipo de bacterias o varias. El diagnóstico y la prescripción garantizan la selección.