Más de 130.000 cultivos de piel humana para investigar el envejecimiento
Un centro científico recién inaugurado alberga más de 130.000 cultivos de piel humana y córnea rediseñados «a la carta» con ingeniería tisular a partir de tejidos de donantes para investigar el envejecimiento y algunas enfermedades raras, además de colaborar con unidades médicas de grandes quemados.
Este ambicioso proyecto, que comenzó su andadura hace una treintena años, a partir de un pequeño laboratorio para la investigación de las propiedades de la piel, acaba de abrir sus puertas, convertido en un centro de investigación tisular pionero y de referencia mundial, con sede en Lyon, Francia.
La instalación, denominada Episkin, del grupo L-™Oréal, con una inversión de 16 millones de euros y decenas de científicos, investiga con técnicas de genómica y proteómica, junto con otras de diseño molecular, diagnóstico por imagen, modelización y automatización de plataformas de pruebas, según el vicepresidente de Investigación e Innovación del grupo, Laurent Attal.
Las propiedades de las unidades de piel creadas son las mismas que las de la piel convencional, en cuanto a elasticidad, resistencia, etc. Los tejidos miden de media un centímetro cuadrado, y han sido fabricados a partir de células de restos de tejidos de mama y abdomen de donantes, en su mayoría de origen caucásico, de quienes sólo se conoce raza, edad y sexo.