Un coche y un viaje compartido
El ‘carpooling’ y el ‘carsharing’ son las dos nuevas alternativas, cada día más arraigadas en toda Europa, para viajar acompañado y compartir los gastos
Atascos kilométricos, horas para encontrar aparcamiento y depósito vacío son el balance final que día a día hacen muchos conductores. Afortunadamente, para evitar todos estos inconvenientes, cada vez son más las alternativas que apuestan por el concepto de movilidad sostenible, con opciones como compartir viaje (‘carpooling’) o coche (‘carsharing’).
Buscar otra persona con tu mismo trayecto es la clave cuando se quiere compartir coche. Gracias a la iniciativa de ‘carpooling’ ya no es necesario conocer a alguien que nos lleve o acompañe. Esta propuesta, muy arraigada en Europa, engloba tanto a los que realizan un viaje con su coche y ofrecen llevar a otras personas, como a los viajeros que prefieren compartir el camino con un particular. Las ventajas de esta práctica son, además del ahorro económico por ambas partes -los gastos del viaje se dividen-, la comodidad a la hora de realizar rutas poco frecuentes en transporte público, la mejora en el tráfico, la reducción de tiempo buscando aparcamiento y la disminución de los niveles de contaminación.
Cada vez son más las páginas web que facilitan encontrar compañero de viaje. Tras quedar registrados como conductores o acompañantes, se realiza una búsqueda fijando el punto de origen y destino. El resultado permite conocer a todas esas personas que se ajustan a nuestras posibilidades: horarios, días, puntos en la ruta, equipaje, precio. A partir de este punto, la comunicación entre las dos partes para llegar a un acuerdo se realiza a través de un sistema de correo electrónico interno.
Más allá de la experiencia de compartir viaje entre desconocidos, muchas empresas privadas, administraciones públicas o universidades están fomentando el uso del coche compartido para, aprovechando el alto número de viajeros con un destino y horario común, mejorar el tráfico y la congestión de vehículos en sus instalaciones. Otra opción disponible para aquellas personas que sólo requieran usar el vehículo ocasionalmente es el ‘carsharing’, una iniciativa que surgió en los años 80 en Suiza para evitar el desuso del automóvil. Varias empresas e instituciones ofrecen una flota de vehículos a los que el usuario puede acceder fácilmente.