CiU acusa a PSOE y PP de coordinarse en contra del nuevo modelo educativo
La consejera de Educación está dispuesta a ser inhabilitada para defender el catalán.
CiU considera que no es una casualidad que la reforma de la constitución aprobada por PSOE y PP coincidiera en día y casi en hora con el auto del TSJC, que obliga a la Generalitat a que el castellano sea también lengua docente en las escuelas. Populares y socialistas «están articulando» un proceso «involutivo» que pretende laminar el autogobierno, expresó Oriol Pujol, número 3 de CiU.
La Federación nacionalista ha hecho suya la creencia de amplios sectores catalanistas y soberanistas de la sociedad catalana que estiman que el fallo del TSJC y la reforma constitucional, impulsada sin el visto bueno de los nacionalismos periféricos, obedecen a un pacto previo de los dos principales partidos españoles (iniciado con la sentencia sobre el Estatut) para recentralizar el estado de las autonomías, diluyendo el autogobierno catalán y arrinconando la identidad catalana. «A estas agresiones les vamos a plantar cara, buscando alianzas, públicas y privadas, que defiendan nuestro modelo», dijo Pujol.
La semana que culminará el domingo 11 de septiembre (Diada nacional de Cataluña) con una manifestación convocada por diferentes plataformas soberanistas siguiendo el leitmotiv de que el auto del TSJC es «una prueba más de la opresión nacional que sufre la nación catalana por parte del Estado español» está a la espera de la decisión que adopte el propio tribunal sobre el recurso de la Generalitat.
Puede admitir o no los argumentos del Govern y revocar su obligación de que para noviembre el modelo educativo catalán dé un vuelco total, después de 30 años de vigencia. En cualquier caso, la Generalitat ya ha dejado claro que no piensa tocar ni una coma del modelo lingüístico catalán y para nada se plantea adaptar el sistema para introducir el castellano también como lengua de transmisión de asignaturas, no solo como una materia más.
«Defenderemos el catalán con uñas y dientes», señaló este lunes la vicepresidenta Joana Ortega. «Podemos atender los casos concretos de las familias demandantes, pero no cambiar todo el sistema», dijo la consejera de Educación, Irene Rigau, que se mostró dispuesta a ser inhabilitada si es necesario para defender el modelo. Innegociable Para el Govern catalán, el sistema de inmersión es innegociable y su revisión supone un acto de ‘casus belli’.
El asunto de la lengua es para CiU y la Generalitat una línea roja que no puede franquearse, aunque les cueste el puesto, como a Rigau, o una ruptura con su actual socio en Cataluña, el PP. Los populares siempre han hecho bandera del bilingüismo y este lunes fueron firmes exigiendo al Govern que acate el fallo judicial y cambie el modelo lingüístico. «Si no se cumple la ley, nos cargamos el Estado de Derecho», expresó Mariano Rajoy. El PP hizo además oídos sordos a las amenazas de CiU de una posible ruptura en Cataluña y recordó a la Federación nacionalista que no tiene mayoría en el Parlament y que si a los seis meses de los comicios no hubo elecciones anticipadas fue gracias al apoyo de los populares.