CORNADA DE LOBO
Verdad verdadosa
Cada día que pasa, el conocimiento humano traga millas con botas de siete leguas. Se descubre lo grande, los últimos confines del universo (ya aparecerán otros, ya) y se escruta lo invisible jugando al ratón y al gato con neutrinos y bosones. Todo se va sabiendo y hasta los papeles de Wikileaks confirmaron en su día que los Secretarios Secretos y los Secretos de Estado ya no lo son tanto... o que los embajadores y estadistas también tienen espinillas en el culo o cañones en la bocamanga.
Tanto conocimiento y avance nos maravilla. Y nos abruma. ¿Podemos digerir toda la información y novedades que nos vuelcan en sólo una semana (hace sólo un siglo no cabría ni en una vida entera)?... además esta es la ley de la Era de la información instantánea : a más noticias, más trolas... la mentira tiene iguales medios o mejores... se sabe... y nadie mayormente se subleva si le mienten... ¿nos habremos acostumbrado?... porque a veces, hasta pedimos engaño o maquillaje... ¿quizá porque lo que nos aterra es la verdad cruda que suele ser insoportable e incluso mata?...
(Sócrates se preguntó estos días por qué la última verdad sólo reside en los tribunales, por qué la verdad buena duerme en la calle y por qué una media verdad nunca es delito).
«No quieras saberlo todo», advierten en los lamasterios del Tibet adonde va gente de lejos que no se encuentra a sí misma ni dentro de su pellejo, ni en la plaza, ni en este mundo... «la única verdad está dentro de tí», les dicen.
No hay que ir tan allá... ni tan acá. Ya Quevedo escribió aquí algo parecido: No se debe mostrar la verdad desnuda, sino en camisa . Astuto pudor. Se le hizo caso. Hoy, incluso, a la verdad le ponemos no camisa, sino toga, qué gran clase, (claro, que a la mentira también: toga y puñetas dobles).
Al aire de verdades escribió Jardiel Poncela: La verdad se parece mucho a la falta de imaginación ... Si esto es así, hay que pensar que también este gobierno es muy imaginativo. No diría su verdad verdadosa ni en el potro de tortura.
Añádase a este paisaje que las mentiras son piadosas, el cuentacuentos tiene subvención y La verdad sólo sale cuando se ha ido todo el mundo (Cerón).