Diario de León
Publicado por
GARCIA TRAPIELLO
León

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Tómese como un rasgo de salud civil y de sociedad avanzada el que haya gente que se preste a servicios públicos sin que medie interés personal o jornal que les tiente.

Conste también que en el cosmos mundial y multicolor de oenegés hay de todo, como en esa viña del Señor que en este caso es también del Diablo; ¿cuántos pululan en ese mundillo con carnet de estafador, pícaro, limosnero o aspirante a sacristán con galones? Pero en buena medida estos movimientos y asociaciones son admirables y su celo debería ser contagioso.

Un caso: los Amigos del Patrimonio Cultural de León ( a los efectos, Promonumenta ). Llevan ya un montón de años montando hacenderas para limpiar ruinas monumentales, templos, ermitas, monasterios, carriles romanos, fuentes, calzadas... organizan conferencias para divulgar el patrimonio leonés y alertar de sus peligros... hacen viajes culturales llevando al que se apunte por esos mundos cercanos o celebran callejeos culturales por el León histórico... y cuando hay que plantarse porque de la incuria se pasó al expolio, pues se personan civilmente ante los poderes públicos e inquietan a esa impunidad con patas que se mueve por obras y despachos, como lo han hecho en la plataforma «Salvemos Lancia» que ha logrado que no entre por ahí Atila (según se viene de Pucela) arrasando el yacimiento del poblado romano aflorado ante los cuestos de Villasabariego.

De aplaudir y agradecer.

Pero a los promonumentos les cuesta lo suyo su desinteresada afición. Con cuotas y a escote han de costear el favor que nos hacen, ayudados de algún tacaño socorro que han de solicitar, rogar y justificar naufragando en cien papeleos y mil esperas estériles. Le digo yo a Nino que eso les ocurre por andarse con amores al arte; si su amor fuese a este fútbol local que jamás superará el síndrome gafe de La Puentecilla, morteradas les caerían, ahí están.

Y para toda la notable actividad de un año, la Diputación se ha derramado en generosidad concediéndoles mil euros, no es broma... ¡¿mil?!... y los dan como quien dice «toma mil y calla, que te bajo la mitad»... ¿será esta puta miseria...

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