La selectividad no tiene futuro
El Gobierno ya tiene perfiladas las líneas básicas de la reforma educativa con la que espera poner fin al elevado fracaso escolar registrado en las aulas españolas y que supone más del doble que la media de la UE. Y uno de los grandes sacrificados de la nueva normativa será la Selectvidad. Y es que el Ejecutivo plantea en el borrador de la reforma eliminar la actual Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) y sustituirla por un examen final de Bachillerato, según fuentes del Ministerio de Educación.
El plan prevé que sean las universidades las que, a través de las pruebas y criterios que consideren oportunos, seleccionen a los nuevos alumnos. Este es el nuevo modelo descrito en la reforma educativa que el Ejecutivo espera aprobar antes de Navidad y que se implantará progresivmente en un periodo de tres años, con permiso de un hipotético cambio de inquilino en la Moncloa.