La primera asociación de gays islámicos, en Barcelona
«Somos la voz callada y el grito de desesperación de todo musulmán homosexual, somos una realidad metida en nuestra armario de siete llaves, siempre se nos ha negado, se nos ha condenado y hasta se nos ha asesinado, usando la religión como pretexto nunca fundamentado». Lo afirma Abdel Jhalil Zam Zam, secretario general de Amho, la primera asociación de musulmanes homosexuales que se constituye en España y en todo el mundo iberoamericano.
La entidad nació en Barcelona de forma muy modesta, únicamente con ocho socios y además la mayoría de ellos, siete de ocho, siguen sin salir del armario públicamente por razones de «seguridad». Aún tienen miedo a las malas miradas, los desprecios y a ser rechazados en sus comunidades.
El día a día no es nada fácil para ellos, porque al final solo tienen dos opciones: o negar su sexualidad y afectividad, o abandonar la religión y la fe para «vivir la homosexualidad sin culpa, sin la opresión del pecado».