Gente de aquí | Cumpleaños real
Poco o nada que celebrar
La reina cumple 74 años en privado, sin festejos y acuciada por la crisis de la institución, la ruptura no oficial con su marido y las disputas familiares.

La reina Sofía se abanica durante un acto oficial.
El cumpleaños más triste de la reina. Una celebración que no fue, en privado, sin festejo y con poca alegría. Doña Sofía cumplió ayer 74 años acuciada por la crisis de la institución monárquica, su evidente separación matrimonial con el rey, patente tras el accidente de caza en Bostwana, y las disputas familiares entre sus hijos provocadas por la imputación de su yerno, Iñaki Urdangarin.
Con su hija la infanta Cristina en el punto de mira por los negocios de su marido, su otra hija la infanta Elena apartada de la vida pública a consecuencia del escándalo de Iñaki Urdangarín que ha obligado a reordenar la familia real, y el príncipe heredero Felipe y su esposa Leitizia abiertamente enfrentados a los duques de Palma por sus actividades irregulares que le ha costado la imputación al duque de Palma, la reina no puede ni siquiera refugiarse en la compañía del rey. Don Juan Carlos y doña Sofía sólo se cruzan miradas gélidas y algún que otro desplante en público. En privado, no consta siquiera que compartan alguna de las estancias del Palacio de La Zarzuela. Su único consuelo y compañía es la de su hermana Irene, que vive con ella desde hace años.
Así, con nada que celebrar, doña Sofía se ha tomado un pequeño respiro. Apenas un fin de semana largo. El martes reanudará su agenda oficial pública en el Palacio de la Zarzuela, donde presidirá el Premio Contra las Drogas que lleva su nombre, promovido por Cruz Roja Española. Y eso es todo.