CORNADA DE LOBO
¿Y las ratas?
Tan pichi el tío y tan patriota de su ombligo, se ha llevado a Suiza toda su fortuna y su sociedad. Hasta ahora radicó en Madrid (los negociantes pispos se instalan cerca de la corte y ministerios, de la misma forma que las putas se arrimaron siempre a catedrales y cuarteles). Se trata del famoso y costoso arquitecto Calatrava, el que convierte un polideportivo en catedral laica y de cuya madre se acuerdan con frecuencia en Venecia donde una obra suya provoca conjuntivitis y blasfemias entre aquellos canales.
Al olor del queso suizo van los ratones... y a criar moho en sus cuevas van los doblones .
¿Y las ratas?...
El honorable Mas dice ahora que no es nada malo tener cuentas secretas en Suiza y vino doña Cospedal diciendo que esas declaraciones suyas le repugnan... ya ves, entre sartenes y cazos vuelan puyas tiznadas, dijo Sócrates.
El actor Gerard Depardieu acaba de confirmar que se hace belga y deja de ser francés porque está harto de impuestos, le abrasan a tasas y reburdia venablos. Otros famosos compatriotas suyos -Alain Delon o grandes fortunas como Auchan o Louis Vuitton- también se han hecho belgas como quien se hace aquí andorrano, que era lo que molaba a la tenista Vicario para hacerle un slalom al Fisco (hoy, Fiasco).
¿Y las ratas?...
Las ratas no abandonan este barco... su dinero, sí. Esos franceses se fueron de su país sin esconder su decisión y sus razones; se explicaron públicamente sabiendo que la opinión popular se pondría furibunda a guillotinarles en cada barra o teletertulia.
Descarados con vileza y cobardía, sin duda, pero sinceros al menos.
Nuestras ratas, sin embargo, siguen siendo muy españolas... ¿dónde iban a estar mejor?... siguen aquí porque se comprometieron a trabajar la Marca España dando lecciones de responsabilidad patria y civil con su sermón de hay que trabajar más cobrando menos (Díaz Ferrán dixit), mientras saqueaban a diestra (y a siniestra, más), montando embrollos de mucho andamiaje legal e institucional con los que lograban escalar las alturas de Palacio o minar las bajuras de un Consejo de Estado o de administración.