CORNADA DE LOBO
Absueltos todos
Tarde, siempre tarde... pero sigue vertiendo noticias ese chorro de corrupciones que evacua al río revuelto que nos cruza el vivir... o el sobrevivir... Bárcenas lo bordó.
Y salieron a la palestra la Botella y su peinado lacado declarando ambos que la corrupción política no es ni más ni menos que un reflejo de nuestra sociedad... desvergonzada ligereza, ¿quería acusarnos a todos?, porque eso es decir que «si toda la sociedad es la que está corrupta, ¿por qué tendrían que privarse los políticos siendo la excepción?»... ah, otra vez la venda antes de la herida... ¿a quién extrañaría ver a su yernísimo Agag metido en tramoyas societarias, finanzas podres o tribunales?... ¿y cuánto no salpicará el asunto Bárcenas a su marido Ánsar tras darle patente de corso tantos años?...
Sin embargo, tiene su razón esa tontuela y limitada alcaldesa de Madrid, pues todos ven que la sociedad está corrompida de raíz, que es endemia y es pandemia... y lo peor, no dejará de serlo en menos de seis generaciones, pues llevamos siglos admirando como arte noble las trampas del lazarillo, haciendo ídolos sociales de bandoleros o alardeando hoy de aguda picardía al declarar viva a la abuela difunta para seguir cobrando su pensión o «la dependencia», partida presupuestaria esta que ha venido siendo ordeñada últimamente por muertos que seguían muy vivos, velo ahí, cuarenta mil casos denunciados... ¡país!...
Es bueno que aflore la gran mierda y la de Bárcenas no será la última (esto es orgía de casino), pero este asuntazo dará mucho más de callar que de hablar, sobre todo ante comisiones o jueces, pues si se extirpara todo lo gangrenado por las finanzas del PP o de otros partidos, tendrían que enterrar siglas y acabar todos en la cárcel: unos por matar la gocha y otros por tirar de la pata y pecar como el que mata. En fin, habrá políticos honestos, ¿quién lo duda?, pero ¡callaron como putas tantas veces!... el silencio también es delincuente... y el código lo contempla.
Me declaró un cargo popular su indignación por lo de Bárcenas, les hará gran daño... ¡y lo decía él, un artista de enchufes y trapacerías!... pero gracias a la gran corrupción del Bárcenas, lo suyo se queda en corruptela... y se absuelve.