Gente de aquí | El entierro del Carnaval
Con más vidas que un gato
Desde León hasta Villablino pasando por La Bañeza, Coyanza y Páramo las plañideras despidieron a la sardina para dar la bienvenida a Doña Cuaresma.
La Bañeza dice adiós al Carnaval entre las «lágrimas» de sus seguidores.
Aunque fue enterrada ayer, la sardina ya quiere resucitar y es, aunque tiene más vidas que un gato, el último adiós a este pez siempre significa lo mismo, la despedida de Don Carnal que arrastra el pecado para dar la bienvenida a Doña Cuaresma. La provincia se vistió de luto y desde la capital hasta Villablino pasando por La Bañeza las plañideras, tan sentidas como siempre, no se despegaron del pañuelo.
En León, los viudos y las viudas, el obispo, el monaguillo, el fiscal e incluso la Zafarronada Omañesa despidieron a la sardina hasta su trágico final en la hoguera de la plaza del Grano.
Los llantos tampoco faltaron en La Bañeza donde las coplas satíricas sirvieron de responso al pez. Por cierto, la ganadora del concurso de ripios, Rosario García, de Ponferrada, no acudió a recoger el premio de 250 euros.
En Villablino, las mujeres portaron las espinas de la sardina que recorrieron las calles de la villa para terminar en el casco antiguo dándole el penúltimo adiós, pues volverá el próximo año.
También en el Páramo y en Coyanza se lloró por el pez. En Santa María la procesión partió de la plaza Mayor y al terminar se sirvió una sardinada popular. En Valencia de Don Juan, la Alegre Cofradía de la Alegre Sardina, las manolas y la banda de música dijeron adiós al Carnaval despidiendo a la sardina entre coplillas de actualidad.