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El peletero prodigioso

El leonés Santiago del Palacio triunfa en la pasarela alternativa Seagram´s Gin de Madrid.

Varios modelos de Del Palacio que desfilaron ayer

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celia sierra | (efe) madrid

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Joven y con un talento heredado de una larga tradición familiar, el diseñador leonés Santiago Palacio ofreció ayer toda una lección de artesanía e imaginación con ‘Mae’, una colección inspirada en Oriente y protagonizada por la fusión de la piel con otros tejidos, con la que homenaje a su madre.

Palacio demostró anoche, en el penúltimo desfile de la Seagram’s Gin MFSHOW, la pasarela alternativa de Madrid, que no hace falta estar afincado en grandes ciudades para triunfar en el mundo de la moda, la ovación final y el lleno absoluto de su desfile fueron la mejor prueba.

Desde un negocio familiar en León, este joven peletero ha conseguido ganarse el favor de mujeres de todas las edades y compañeros de profesión, con diseños imaginativos y actuales que aportan una dosis de aire fresco al tradicional mundo de la peletería.

Su ‘leitmotiv’ creativo es «ante todo «experimentación». «La gente piensa que todo está inventado pero no es así, depende de la imaginación de cada uno. Me gusta mezclar, las posibilidades en el campo de la piel son infinitas», señalaba a Efestilo momentos antes del desfile en el Centro Conde Duque de Madrid.

Visón, zorro, martas, armiño y astracán desfilaron armados en patrones de corte oriental y combinados con paños de cachemira o punto. Piezas únicas, con especial cuidado del detalle y cosidas con mimo, en las que se aprecia el oficio artesanal de Palacio.

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El modisto quiere dar «a cada mujer la piel que necesita», en función de su trabajo, su piel y la estructura de su cuerpo, porque «no a todas sienta bien todas las pieles», advierte. A pesar de su éxito, Palacio está convencido de que no quiere abandonar León ni abrir una sucursal del negocio familiar en Madrid ni Barcelona, sí quiere crecer, pero «con un crecimiento controlado», o lo que el llama «el lujo bien entendido», y que no es otra cosa que el «trabajo artesanal» de toda la vida.