La Iglesia española expulsa a un sacerdote acusado de pederastia
Un tribunal eclesiástico considera que el cura abusó sexualmente de tres niñas .

Barceló, a la izquierda, y su abogado el pasado 12 de febrero, cuando acudió a declarar.
El cura Pere Barceló Rigo, que ejerció de párroco de la colonia turística de Can Picafort (Mallorca), ha sido expulsado tras constatar un tribunal eclesiástico que perpetró «gravísimos» delitos sexuales y que merece ser condenado por pederastia. El tribunal considera al párroco culpable de haber abusado sexualmente de tres niñas. El sacerdote, que ya había sido apartado de su ministerio a comienzos del 2011 y que desempeñó el cargo de vicario de la ciudad de Pollença, fue denunciado por una mujer que aseguró que cuando tenía diez años sufrió abusos y fue violada por el sacerdote.
Según el obispado de Mallorca, el proceso penal se ha traducido en la «pena máxima de expulsión del estado clerical», lo que significa que ya no puede ejercer su ministerio. Se trata del primer caso de pederastia en la Iglesia católica desde que el anterior Papa, Benedicto XVI, decidiera aplicar el máximo rigor a los clérigos culpables de cometer ese delito.
Al testimonio de la mujer se unieron otras dos denuncias, según informa Diario de Mallorca , que apunta que la última de ellas sostuvo que, además de tocamientos, fue violada en repetidas ocasiones entre 1997 y 1998 a partir de los diez años. De forma paralela, los hechos denunciados están siendo investigados por un juzgado de Inca, cuya titular ha imputado al clérigo.
La decisión de la Iglesia tendrá que ser confirmada por el Vaticano, si bien el cura puede recurrir ante Supremo Tribunal de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la extinta Inquisición. Jesus Murgui, obispo de Mallorca cuando se produjo la denuncia y hoy titular de la diócesis de Orihuela-Alicante, apostó por seguir las instrucciones de Joseph Ratzinger y llegar hasta el final. A la vista de los hechos, el prelado ordenó retirar del rectorado de la parroquia de Can Picafort al acusado.
Más detalles
El obispo decidió tomar cartas en el asunto cuando se presentó otra denuncia, esta vez de una mujer de Cala Rajada, que acudió a la ONG Red de Ayuda a Niños Abusados (Rana) para tramitar la reclamación. Y es que el sacerdote había sido destinado en Cala Rajada antes de desarrollar su labor pastoral Can Picafort. Después de escuchar las declaraciones, entre ellas las de las tres denunciantes, el tribunal canónico estima que el clérigo ha infringido el «sexto mandamiento con menores». En lo que atañe a la justicia civil, Pere Barceló está imputado por un delito de pederastia. La juez que instruye el caso ordenó que el sacerdote compareciera a declarar, si bien el eclesiástico rechazó las acusaciones.
El abogado del sacerdote, Antonio Beltrán, sopesa impugnar el fallo, al creer que su cliente ha quedado «indefenso». A su juicio, solo se han escuchado los testimonios de la víctima y se ha despreciado la versión de su defendido. El letrado, que no ocultó que la decisión «es muy dura», deploró que se haya tardado 24 años en denunciar los hechos. El caso inició su andadura tras emitirse el testimonio directo de un antiguo catequista de Can Picafort, el ahora periodista Mateu Ferrer, quien intervino en el documental de TV3 Los monstruos domésticos .