Gente de aquí y de allí | Pasiones reales
Dos elefantes en Mónaco
Los Grimaldi evitan el sacrificio de ‘Nepal’ y ‘Baby’, dos paquidermos enfermos y viejos que fueron abandonados por el circo Pinder .
La princesa Estefanía de Mónaco acaricia a un elefante el pasado enero.
Un año más, la Semana Santa se convirtió en el calvario para centenares de perritos, gatitos, pollitos y conejitos que llegaron a las casas como regalo de Papá Noel o de los Reyes Magos de Orinte. Tres meses después, aquellas monadas que parecían auténticos peluches se han hecho grandes, han devorado un sofá, las zapatillas o una mesa y han hecho sus necesidades en la alfombra, la cama o en medio del recibidor. Ahora, sin pena ni culpa, estas mascotas están desgraciadamente abocadas al abandono debido al capricho de un regalo irresponsable.
Sin embargo, no todo es igual para todos los animales. Solo hay que tener espacio, tiempo y ganas de sacrificarse para tener una mascota. Pero si, además, hay dinero todo es más fácil. Y si no, que se lo digan a los Grimaldi. La familia real de Mónaco va a acoger a dos nuevas mascotas. Eso sí, ya bien criaditas y entrenadas para obedecer todo tipo de órdenes. Se trata de dos elefantes de 40 años y de cientos de kilos de peso que estaban pendientes de ser sacrificados en Francia, según explicó ayer el prefecto de la región francesa del Ródano, Jean-François Carecon.
Vínculos circenses
Al parecer, el caprichito no es de los descendientes más jóvenes de Rainiero y Gracia de Mónaco, sino de su hija menor Estefanía. En todo caso, no hay que olvidar que esta tuvo vínculos muy estrechos y sentimentales en el pasado con el mundo del circo, donde llegó a ser diestra domadora de elefantes. Con la mediación de Estefanía, los viejos paquidermos ya no serán sometidos a la inyección mortal, que estaba pendiente de una autorización judicial. Los protagonistas de esta historia se llaman Baby y Nepal . Ambos se encuentran en una finca de Lyon, donde los dejó el circo Pinder.
Ya casi habían terminando con todas las provisiones vegetales con las que deberían pasar el invierno y las autoridades no estaban dispuestas a seguir costeando el gasto, por lo que, debido a la edad de los paquidermos, acordaron el pasado mes de diciembre acabar con ellos, porque, de lo contrario, los dos terminaban con las arcas municipales en los pagos para forrajes. AdLa tremenda situación llegó a los oídos de la princesa Estefanía a finales de marzo. Sin dudarlo un momento, la Grimaldi llamó al prefecto del Ródano para asegurar que quería encargarse de los elefantes.
De esta manera, los Grimaldi ponen fin a la tremenda polémica abierta en Francia por el caso de estos elefantitos, un asunto en el que terció, junto a las organizaciones conservacionistas, la actriz Brigitte Bardot, principal abanderada de los derechos de los animales en el país vecino.