El Parlament rechaza un bilingüismo a partes iguales en la enseñanza
Expulsan del pleno del Congreso a los tres diputados de ERC por hablar en catalán.

Joan Tardá, mientras habla con Jesús Posada en el hemiciclo, antes de su expulsión.
La interlocutoria del alto tribunal catalán, que obliga a la Generalitat a introducir cambios en el modelo educativo en beneficio del castellano, recibió ayer el rechazo casi unánime de la comunidad educativa y del arco parlamentario catalán. Y es que, el sistema de inmersión lingüística, que gira en torno al catalán como única lengua de transmisión del conocimiento en la escuela, cuenta con una aceptación muy mayoritaria en Cataluña. De hecho, solo se oponen a ella el PP y Ciutadans, que tienen una representación del 15% en el Parlament y que por ejemplo ayer se quedaron solos al votar una moción, que instaba al Govern a establecer que catalán y castellano sean, por igual, lenguas vehiculares de enseñanza en las escuelas catalanas.
La defensa del catalán es un tema muy sensible en Cataluña y buena parte de la autonomía montó en cólera contra el auto del TSJC, que extiende el bilingüismo a toda la clase si un alumno lo pide, aunque no concreta el porcentaje de uso de cada lengua. Especialmente la Generalitat, que anunció que no introducirá los cambios en el modelo educativo que le pide el auto judicial. El Govern no descarta además acudir al Constitucional para defender el modelo lingüístico de la escuela catalana.
La Generalitat, que celebró ayer una reunión de crisis entre el presidente y varios consejeros, entiende que no debe ejecutar los fallos porque son medidas cautelares que ya están recurridas. Desde el punto de vista educativo, Rigau cree que «no es viable aplicar estas medidas porque, por un caso en particular, no se tienen en cuenta los derechos de los otros padres». Rigau cuenta con el apoyo de buena parte de la comunidad educativa, que ya ha hecho un llamamiento interno a los profesores a desobedecer al TSJC. Por tanto, a corto plazo, todo seguirá más o menos como hasta ahora en las escuelas públicas y concertadas de Cataluña.
Expulsiones
Por otra parte, tres diputados de ERC fueron expulsados ayer del pleno del Congreso por hablar reiteradamente en catalán desde la tribuna, argumentando que lo hacían en «justa correspondencia» con la sentencia que obliga a que las clases se impartan también en castellano si un alumno así lo pide. Para ERC, «en lógico paralelismo» con la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), con que un solo diputado exija un cambio de lengua al catalán se debería obligar «a cambiar de idioma a la Cámara entera».
El primer diputado de ERC en ser expulsado fue Joan Tardá, que después de tres llamadas al orden por parte del presidente del Congreso, Jesús Posada, fue conminado a abandonar la tribuna y volver a su escaño.
Lo mismo le ha ocurrido al portavoz de ERC, Albert Bosch. El episodio se repitió con la tercera diputada de ERC, Teresa Jordá, aunque en esta ocasión fue la vicepresidenta primera del Congreso, Celia Villalobos, la encargada de pedirle que abandonara la tribuna.