Gente de aquí | Imágenes que enternecen

Amor de hermanos

Los mellizos donostiarras Danel y María se cogieron de la mano nada más nacer en la cuna que compartían, prolongando su unión fuera del útero.

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C. López | (Efe) San Sebastián

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Sólo habían pasado unos minutos desde que no compartían el útero materno pero ellos ya se echaban de menos, los mellizos donostiarras Danel y María se buscaron en la cuna que compartían en la clínica y unieron sus manos en un gesto recogido en una foto que se ha convertido en un fenómeno en Internet.

El doctor Javier Rodríguez de la clínica Zuatzu de San Sebastián aún se conmueve cuando recuerda la historia de la célebre fotografía que tomó un enfermero al descubrir «impactado» a los bebés con sus brazos entrelazados en el nido de neonatos.

«Se trataba de una cesárea programada de un embarazo gemelar porque los pequeños venían de nalgas. Todo transcurrió con normalidad y, tras el nacimiento, se llevaron a los niños a una cuna térmica. Cada uno se puso a mirar hacia un lado pero de una forma natural unieron sus manos», recuerda el doctor Rodríguez.

Uno de los enfermeros, conmovido ante la imagen que componían los bebés, decidió pedir el móvil al padre de los pequeños, Mario Morales, para sacarles una fotografía que ahora luce ampliada en el despacho del doctor Rodríguez, donde llama la atención de todo aquel que acude a la consulta.

Se ha formado una «vorágine» con la imagen, explica el facultativo, quien recuerda que en sus años de carrera «es la primera vez» que ve un caso como éste. «Me impresionó tanto y me gustó tantísimo» que me pareció un caso muy «significativo», describe. «No es que se estén rozando, es que están cogidos como si tú le coges de la mano a tu novia. Es como si quisieran prolongar fuera del útero esa sensación de sentirse hermanos que han compartido tanto tiempo juntos», recalca el doctor.

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«Es curioso porque hoy mismo han venido a consulta y, mientras charlaba con su madre, Naiara Díez, ambos se han dormido en sus capazos pero en la misma postura exactamente. Clavados, los dos», aclara el doctor Rodríguez.