José Ignacio Wert ministro de educación
«Casi toda la responsabilidad de la falta de consenso es del Gobierno»
En sus dos años al frente del Ministerio de Educación, ha concitado el rechazo de gran parte de la comunidad educativa. Un ambiente hostil resultado de una ley sin consenso. «Es evidente que uno tiene vacilaciones y momentos en que piensa ‘a lo mejor este no es el camino’», confiesa.

El ministro de Educación, Luis Ignacio Wert.
Dos huelgas generales de profesores, padres y alumnos y centenares de manifestaciones por todo el país de la ‘marea verde’. 1,7 millones de votos contra la Lomce y 200.000 firmas en dos días en defensa de las becas Erasmus. Críticas de la oposición y los rectores —plantón incluido— e incluso un serio rifirrafe con Bruselas. el ministro más polémico del Gobierno.
—El Senado aprobó la Lomce solo con los 136 votos del PP. ¿Por qué fue imposible sumar más apoyos?
—De momento, son más de los que logró la LOE, que tuvo 121. Tampoco hay que dramatizar. No hemos logrado sumar más apoyos porque no ha habido una actitud dialogante en los grupos de la oposición.
—¿No cree que esa falta de apoyo condena la ley?
—Me imagino que la condenará lo mismo que cualquier otra ley educativa de estos años que jamás ha tenido el apoyo de ningún partido de la oposición. Cuando se habla de un pacto de Estado, como mínimo se está hablando del apoyo de los principales actores del sistema. Y ninguna ley ha tenido ese apoyo.
— ¿Qué responsabilidad tiene el Gobierno en la falta de consenso?
—Cuando estás en el Gobierno te toca la mayor parte. Buscamos el acuerdo hasta donde pudimos, pero nos encontramos una actitud muy poco receptiva en todo los grupos.
—Pero en este caso, la crítica del PSOE es tan profunda que parece que la ley no entrará en vigor salvo que el PP gane por mayoría absoluta las próximas elecciones
—El PP va a ganar las próximas elecciones, la ley va se va a aplicar y sus criterios sustanciales durarán muchos años. Pero aunque no las ganara, me gustaría saber qué significa ese acuerdo absurdo firmado entre el PSOE y Amaiur, entre otros, para decir que van a derogar la ley al día siguiente. Querría conocer en qué coinciden sus modelos educativos.
—La Religión vuelve a ser evaluable en Primaria y Secundaria, pero los obispos están descontentos
—La Conferencia Episcopal ha manifestado su discrepancia porque cree que los acuerdos con la Santa Sede amparan que exista oferta completa de Religión, también en Bachillerato. Pero nosotros no lo hemos entendido así, y uno nunca consigue el 100% de lo que quiere.
—Ustedes esperan lograr 200 millones de la UE para financiar la ley y despejar las dudas sobre su coste.
—Los cambios de arquitectura que contempla la Lomce tiene un componente de aumento de gasto pero también un componente de ahorro. El Fondo Social Europeo para el programa 2014-2020 supone la creación de recursos específicos para las opciones formativas destinadas a reducir ese desempleo juvenil, que España desgraciadamente supera con holgura.
—Existe la sensación de que en varios puntos, como la dotación de la Lomce y las Erasmus, usted se ha plegado al ministro Montoro
—No conozco ningún Gobierno en el que el titular de lo que sea no se pliegue ante el ministro de Hacienda: él es el que tiene la bolsa.
—Casi 600.000 familias han perdido las becas de libros de textos y muchos alumnos van a clase con fotocopias. ¿No le parece triste?
—Ese me parece un asunto más importante que el de las Erasmus En este punto hay que hacer dos cosas: desarrollar el sistema de préstamos y bibliotecas escolares y estimular los sistemas educativos digitales
—Sobre las becas Erasmus, usted dijo que rectificó por sí mismo, pero la opinión general es que le hicieron rectificar
—Usted dice que esa es la opinión general, pero yo dije lo que dije.
—Usted es el ministro peor valorado según el CIS
—La gente considera que soy arrogante y si lo consideran, será que traslado esa impresión. Yo soy muy extrovertido e incapaz de hablar sin decir nada, y seguro que he cometido muchos errores de comunicación y no hemos transmitido bien la nueva ley. Pero no estoy aquí para hacer una carrera política, y por tanto, desde ese punto de vista mi preocupación es próxima a cero. Pero lo que sí me preocupa es que se descalifique al ministro para descalificar a la Lomce.