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Aroma solidario
El concierto a beneficio de Calor y Café ayuda a la sociedad San Vicente. de Paúl a mantener un servicio que atiende a 230 usuarios al año.
Un momento del concierto celebrado ayer a beneficio de Calor y Café, para ayudar a tan solidario servicio.
Por el centro de acogida nocturna Calor y Café de León pasan al año 230 transeúntes. Tiene una media de ocupación del 103% y el tiempo máximo de estancia es de un mes. La crisis económica ha reducido las ayudas de las administraciones pero cada vez son más las personas que se acercan por el número 19 de la calle San Pedro para pedir cobijo por una noche ó 18, que es la estancia media de los usuarios, la mayoría búlgaros, marroquíes y portugueses. El Auditorio Ciudad de León acogió anoche un concierto con sabor a café, un aroma que se expandió con las actuaciones de Cantar de Crines, Fundación Eutherpe, Escolanía Antonio Valbuena, Agrupación Musical de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Arpegio Danza y la colaboración especial de Román Gordillo Franco. El acto, presentado por María Jesús García Armesto, con la colaboración de Máximo Cayón Díez y Juan Bautista Díez, estuvo organizado por la Sociedad San Vicente de Paúl de León. La institución católica, laica, de carácter humanitario y benéfica, tiene como misión acudir en ayuda de las personas solitarias, sin hogar, familias con precariedad, enfermos mentales, extranjeros inmigrantes, toxicómanos, personas con adicción al alcohol, jóvenes con problemas familiares y tramitación de ayudas para procurar la integridad y dignidad humana.
El programa de transeúntes de León funciona desde 1996. Calor y Café es un centro de acogida exclusivamente nocturno que trabaja con personas que no suelen admitir la intervención en su vida de ningún tipo de ayuda por lo que la única manera de abordar cada caso es de forma individualizada. Su directora, Josefina Herrero Durántez, asegura que los usuarios aprecian el recurso porque es el único de sus características, con plazas para hombres y mujeres. En las duras noches del invierno, los responsables tienen que sacar colchones adicionales.