Vuelve el vigía de la Cordillera
El vuelo más esperado
Los quebrantahuesos ‘Chloe’ y ‘Biziele’, liberados este año, sobrevuelan el cielo de Picos de Europa en el que la especie se asienta tras 80 años de ausencia.

Detalle de 'Chloe', en pleno vuelo, arriba. Y de 'Biziele'. Abajo, imagen de los dos ejemplares junto al veterano 'Atilano'.
El Parque Nacional de Picos de Europa es durante este otoño escenario de un espectáculo único, el vuelo conjunto de dos de los tres últimos quebrantahuesos soltados en el marco del proyecto LIFE+ Red Quebrantahuesos. Chloe , que comparte nombre con una niña asturiana de cuatro años que nació al tiempo que el proyecto, y Biziele, llamado así por uno de los barrancos de los Pirineos de donde procede, han desplegado juntos su impresionante vuelo lo que indica que se adaptan perfectamente al medio. También indica que Chloe está prácticamente recuperada del indiscriminado y brutal ataque que sufrió hace meses por parte de un águila real que acabó con la vida de Güeña, el tercer quebrantahuesos liberado. «Se trató de ataque beligerante y poco común de un pollo de águila que al parecer adolecía la falta de sus progenitores lo que le hizo especialmente agresivo», explica Gerardo Báguena, responsable del proyecto de recuperación del quebrantahuesos en Picos de Europa.
Sin la amenaza ya del pollo «asesino», que al parecer ha abandonado la zona por sus propios medios, la paz vuelve a la vida de estos inquilinos que sin saberlo luchan por adaptarse a una zona de la que se extinguieron artificialmente hace casi ochenta años.
Junto a Chloe y Biziene está Atilano , un veterano quebrantahuesos soltado en 2012 y que actúa como perfecto anfitrión para la joven pareja.
Los que ya vuelan juntos desde hace tiempo son Deva y Casanova , la pareja en la que están puestas todas las expectativas del programa por su más que evidente actitud reproductora. Deva , hembra soltada en 2010, y Casanova , un ejemplar adulto que llegó por sus propios medios de los Pirineos, son la esperanza de este proyecto que prevé soltar de tres a seis ejemplares al año en Picos de Europa hasta el 2018, procedentes del centro de cría de Zaragoza.
El responsable de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, Gerardo Báguena, explica que «Picos de Europa está en vías de convertirse en el primer parque nacional del país que recupera una especie en extinción», ya que en muy pocos años se ha pasado de cero a cinco ejemplares, que constituyen ya un núcleo fundamentalmente viable para el futuro de esta valiosa especie.
Llegará el día en el que los responsables del proyecto tengan que dejar de poner nombre a los ejemplares que viven ya adaptados en Picos de Europa. «De momento es emocionante ver cómo un pollo de 140 gramos que se ha criado en tus manos vuela por sus propios medios», explica Gerardo Báguena.