Gente de allí | Seis días de libertad
Regalo de Reyes a Ortega Cano
El torero, que cumple condena de dos años y medio por homicidio imprudente, sale de la cárcel de Zuera en su primer permiso penitenciario.

José Ortega Cano, que ayer fue recibido por su pareja Ana María Aldón, volverá a prisión el próximo domingo.
El torero José Ortega Cano, que cumple condena en el centro penitenciario de Zuera (Zaragoza), salió ayer de prisión con un permiso de seis días, el primero que recibe en los ocho meses que ha estado en la cárcel. La Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario recibió el pasado diciembre la solicitud del diestro para obtener su primer permiso, que no le fue concedido por el juez de vigilancia penitenciaria hasta ayer.
Ortega Cano ingresó el pasado 23 de abril en el centro penitenciario de Zuera para cumplir condena de dos años y medio de cárcel por el accidente de tráfico ocurrido en mayo de 2011, en el que murió Carlos Parra, de 48 años, cuando el diestro conducía su vehículo todoterreno con una tasa de alcoholemia que triplicaba la permitida.
El torero, que fue recibido a la salida de la cárcel por su pareja, Ana María Aldón, pasará el día de Reyes con su familia y tiene fijado como día de regreso al centro de Zuera el próximo domingo, según fuentes penitenciarias.
Su abogado, Enrique Trebolle, explicó que el diestro deberá regresar a la cárcel el próximo domingo antes de las 11.00 horas de la mañana, cuando se cumplen exactamente los seis días desde que saliera. Ortega Cano ha solicitado el permiso penitenciario cuando correspondía, es decir, una vez cumplida una cuarta parte de la condena.
La Junta de Tratamiento de la cárcel informó desde un principio favorablemente sobre el permiso de Ortega Cano, explica su abogado, que ha negado que le fuera rechazado este permiso para salir en Nochebuena, si bien apuntó que son necesarios unos trámites, que se han ido cumpliendo hasta llegar a ayer, cuando ha podido salir de prisión.
El permiso concedido por el juez de vigilancia penitenciaria de Zaragoza es ordinario, según fuentes jurídicas, que precisan que el torero, que está en segundo grado, tiene derecho a disfrutar de permisos al haber cumplido un cuarto de la condena.
En cuanto al tercer grado, el abogado desconoce cuando se le concederá al torero, ya que depende de una cuestión «interna».
El diestro, que comparte celda con otro preso, está ingresado en un módulo de respeto, donde hay algo más de un centenar de internos, todos ellos con un perfil muy socializado.