EL ABANICO
Respiro a Grecia
Q ue el dinero no tiene patria, ni bandera, ni sentimientos, lo sabemos todos, también Alexis Tsipras. Antes incluso de que los griegos depositaran su voto en las urnas ya debía imaginar la que se le venía encima, de ahí que no le haya cogido por sorpresa el alboroto que se ha montado una vez que se tuvo la certeza de que Syriza era el partido ganador de las elecciones griegas. Una respuesta exagerada de los lideres políticos europeos, motivada seguramente por el miedo a lo desconocido, a que no sean los mercados, el FMI, Merkel, o la propia Unión Europea quiénes le marquen el camino de sus reformas, que por lo que hemos podido ver en estos días van más encaminadas a aliviar los gravísimos problemas que aquejan a los griegos que a doblar el espinazo ante los poderosos del dinero. Aunque me temo, que tarde o temprano, tendrá que hacerlo como lo han hecho todos los demás si quiere seguir recibiendo el dinero que necesita para que no se colapse el país, para pagar la Sanidad, la Educación, las ayudas a los más necesitados, sobre todo si tenemos en cuenta que las arcas de la administraciones públicas griegas están vacías, algo de lo que ya se ocupó su antecesor.
Es pronto todavía para saber cómo va a manejar el primer ministro griego la dificilísima situación económica y social que le ha dejado su antecesor. Es pronto para saber cuáles van a ser las líneas maestras de su programa de Gobierno de cara a los próximos cien días, de ahí que a muchos nos parezca exagerada esa salida en tromba de todo aquel que tiene algo que decir en política o en economía.
Todo estamos de acuerdo en que no se podía seguir viviendo como hemos vivido antes de que llegara la crisis o estallara la burbuja inmobiliaria, todos sin excepción. Otra cosa es cómo se han llevado a cabo esos recortes, las subidas de impuestos, que en Grecia han finiquitado a la clase media que era sobre la que recaía el peso de la economía. De ahí la necesidad de que a Tsipras le den un respiro, le permitan llevar a cabo otro tipo de medidas, tal y como han hecho en Estados Unidos que tan buenos frutos están dando.