El terremoto en Albacete provoca el pánico en el centro de la península
Con una magnitud de 5,2 grados en la escala Richter no hubo que lamentar víctimas.

Los vecinos de Ossa de Montiel en una plaza.
El recuerdo del terremoto de Lorca de 2011 planeó ayer sobre el centro de la Península a consecuencia del seísmo ocurrido a media tarde, cuyo epicentro estuvo localizado en la localidad albaceteña de Ossa de Montiel. Lámparas y mesas moviéndose, cristales temblando y crujir de tabiques pusieron en guardia a los vecinos de esta población ubicada en el centro de La Mancha, lo mismo que ocurrió también en localidades de Cuenca, Mádrid, Alicante o Murcia.
El temblor de tierra tuvo lugar a las 17.16 horas y alcanzó una magnitud de 5,2 grados en la escala de Richter, un grado más que el ocurrido en Lorca el 11 de mayo de 2011 y que causó nueve muertos y 324 heridos. Según explicó el presidente del Colegio de Geólogos, Luis Suárez, la fuerza del movimiento sísmico de Ossa liberó el equivalente a la detonación 100 toneladas de TNT. «El seísmo ha sido de intensidad entre tres y cuatro en la escala Mercalli, lo que significa que fue ampliamente sentido por la población», apuntó Suárez.
Una vez localizado el epicentro del terremoto, toda la atención se volvió a Ossa de Montiel, municipio de 2.500 habitantes y próximo a las lagunas de Ruidera. «Me he quedado impresionada. He oído un ruido, como si algo se moviera bajo la casa y todo ha empezado a temblar», relató Juana Alcazar, encargada del hotel spa Galatea, en Ossa de Montiel.
A pesar del fuerte temblor, en este municipio albaceteño no se registraron daños estructurales en los edificios y viviendas. Su alcaldesa, María Luisa Clemot, ordenó a los operarios municipales recorrer junto a voluntarios de Protección Civil todas las calles para comprobar si se habían producido daños.
El radio del templor se extendió hacia el norte y el este. De esta manera, en Madrid, a poco más de 200 kilómetros de Ossa, fue sentido el terremoto en la zona sur de la capital y el Corredor del Henares, donde el seísmo llegó con una intensidad de tres grados en la escala Mercalli.
Al norte de Ossa de Montiel, en Cuenca capital, el hospital de las Recoletas se quedó vacío por precaución.