Uno de cada cuatro jóvenes españoles de entre 16 y 29 años ni estudia ni trabaja
Son diez puntos más que la media de la Ocde, donde los ‘ninis’ son ya 39 millones.
Una de las consecuencias de la crisis es el incremento de jóvenes que ni estudian ni trabajan, los denominados ‘ninis’, en los países desarrollados. Según el estudio Skills Outlook 201 5 presentado ayer miércoles por la Ocde, el número de personas entre 16 y 29 años que se encontraban en esa situación en 2013 era de 39 millones, lo que supone cinco millones más que antes del inicio de las dificultades económicas en 2008. Además, el informe destaca que cerca de 20 millones de esos ‘ninis’ pueden estar ya fuera del sistema educativo, laboral y social, es decir, que se sitúan en riesgo de exclusión social.
Sin embargo, el panorama es dispar en cada uno de los 34 países que forman esta organización. En este sentido, España se encuentra en el extremo con mayores problemas, ya que el colectivo que ni estudia ni trabaja representa el 26,8% de los jóvenes entre 16 y 29 años -en 2008 apenas superaba el 15%. Es decir, uno de cada cuatro. Esto supone más de diez puntos por encima de la media de la OCDE (14,9%). Un porcentaje muy elevado que solo superan Grecia y Turquía.
Más activos
Aunque no todo es negativo, ya que en el caso español los ‘ninis’ son mucho más activos en la búsqueda de empleo que en el resto de la OCDE.
Asimismo, el informe resalta que los ‘ninis’ no solo suponen una «desgracia personal», sino que también alerta sobre los recursos del Estado «desperdiciados» en estas personas. Una inversión en las habilidades adquiridas durante su educación que no se aplicará de forma productiva y que supone una «carga» para sus países. Sin embargo, la principal causa de que estos jóvenes no trabajen se debe a la imposibilidad de encontrar un empleo y no a la falta de ganas por incorporarse al mercado laboral. De hecho, en España solo un 24,7% de los ‘ninis’ está inactivo, es decir, que no busca trabajo. Esta es la tasa más baja de los países analizados y muy inferior a la media de la OCDE (55,8 %).
Y es que el estudio también pone de relevancia que la precariedad es una de las principales dificultades a las que se enfrentan los jóvenes en el mercado laboral. Así, el 64,7% de los jóvenes españoles entre 16 y 29 años tienen un contrato temporal, frente a la media de la OCDE de 38,4%. Entre los 25 y los 29 años, la tasa de empleo española se sitúa en el 58,1%, sólo por encima de Italia y muy por debajo de la media de la Ocde (73,7%).
Una de las causas, aunque no la única, sobre la baja calidad de los empleos creados para los jóvenes es que «demasiados jóvenes concluyen su educación sin haber adquirido las habilidades necesarias y tienen así dificultad para encontrar trabajo».