Diario de León

La cara más perra de la crisis

Un centenar de familias leonesas han recurrido al banco de alimentos para mascotas para poder alimentar a sus perros y gatos. La crisis les obliga a recurrir a la red asistencial para poder comer y el código penal castiga hasta con seis meses de cárcel el abandono de animales

El reparto de alimentos para las mascotas de las familias más necesitadas se realiza en el centro social de la Serna

El reparto de alimentos para las mascotas de las familias más necesitadas se realiza en el centro social de la Serna

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León

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carmen Tapia | león

Casi 1.400 familias de León no tienen para comer. Sus mascotas tampoco. El banco de alimentos para perros y gatos de León, abierto hace dos años, repartió solidariamente en 2015 más de 21.000 kilos de pienso. La precaria economía es como una losa para los más desfavorecidos, que no pueden soportar gastos tan básicos como comprar pan, leche y huevos. En León hay 34.000 parados que no perciben ninguna prestación económica. Comer todos los días se convierte en una proeza posible gracias a la red asistencial y solidaridad de los leoneses que llenan las estantería del Banco de Alimentos, que reparte 60.000 kilos de productos de primera necesidad al año. Alimentar a las mascotas se convierte en una preocupación añadida. No es frivolidad, es una necesidad. El abandono de animales se ha duplicado con la crisis, según los datos de las protectoras de animales. Un delito tipificado en el código penal con hasta seis meses de cárcel. «Somos una cortapisa, una oportunidad antes de que se abandonen a los animales», explica el presidente de MasQperros de León, Miguel Gutiérrez. «Cuando hacemos campañas para recoger alimentos para animales hay personas que nos dicen que si no nos da vergüenza con tanta crisis estar pidiendo comida para animales. La gente no entiende lo que significa», explica el presidente de la asociación MásQperro, Miguel Gutiérrez. Y lo que significa se traduce en datos. León cuenta con un Banco de Alimentos para mascotas (perros y gatos), un servicio que funciona gracias a la donación de piensos de particulares y empresas y que han ayudado a dar de comer a los animales a un centenar de familias de León.

El presidente de la Asociación MasQperros, de la que forman parte 52 socios, destaca que las dificultades económicas perduran en León «digan lo que digan, porque ay familias que no levantan cabeza» y alimentar a las mascotas se convierte en un quebradero de cabeza más que sumar a la lista de desembolsos mensuales. Un gasto que ronda los 500 euros anuales, «según el peso del animal y la calidad del pienso que se compre».

La asociación reparte a las familias más necesitadas pienso durante un año, «pero el mantenimiento de un animal cuesta mucho más si contamos las vacunas, las visitas al veterinario...». El banco no ayuda a mantener una nueva mascota «sólo a las familias que se han quedado sin recursos y donde ya había un perro o un gato».

El incremento de peticiones de ayuda ha crecido tanto que la asociación y el Ayuntamiento de León mantienen conversaciones para que sean los Centros de Acción Social (Ceas) los que detecten a las familias que tienen problemas para alimentar a sus animales. El Ayuntamiento de León ya colabora con la asociación con la cesión de una sala en el Centro Social de La Serna para el reparto del pienso, que se realiza viernes alternos de 17.00 a 19.00 horas. El pasado viernes se repartieron 400 kilos de pienso.

MásQ perros preside la Plataforma de entidades del voluntariado del Ayuntamiento de León y ya han pedido una reunión con la concejala de Bienestar Social, Aurora Baza, para impulsar el servicio.

Para acceder a los alimentos hace falta justificar la precariedad económica de las familias. La ayuda es directa si el dueño recibe apoyos en Cáritas, Cruz Roja o el Banco de Alimentos, cobran la renta garantizada, o percibe una pensión no contributiva. También se estudian los casos de parados o con trabajos precarios. Los alimentos y las facturas del veterinario pueden ser un desafío difícil de afrontar.

El perfil de usuario de este servicio es variado. «Viene gente mayor, joven, parados y trabajadores con empleo precarios». 34.000 leoneses no perciben ya ninguna prestación. «A las familias les resulta muy difícil o casi imposible hacerse cargo de sus animales de compañía».

La solidaridad es compartida. El aumento de abandonos de animales precisamente por la crisis económica tiene otra vertiente solidaria. El aumento de familias que acogen animales de la perrera. «A esas familias también les facilitamos el alimento de los animales».

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