Un punto de encuentro para 588 niños leoneses
El servicio es gratuito y está pensado para normalizar las relaciones de hijos y padres en separaciones conflictivas.

La consejera Alicia García,visita el Punto de Encuentro Familiar de Valladolid. R. VALTERO
carmen Tapia / agencias | dl
Los tres puntos de encuentro familiar de la provincia de León sirven de centro de apoyo a las familias y atención para que 588 menores leoneses (296 en León, 176 en Ponferrada y 116 en San Andrés del Rabanedo) mantengan el contacto con sus progenitores.
Los 16 puntos de encuentro familiar de la Comunidad, pensados para normalizar las relaciones entre padres e hijos, han atendido a 24.410 menores de más de 17.300 familias desde el año 2003, lo que ha supuesto un millón de intervenciones. Actuaciones que, básicamente, consisten en la entrega o la visita de niños pero el personal especializado también trabaja con las familias, con los menores y con los padres para orientarles en la educación o cambiarles las pautas de comportamiento. El servicio gratuito, que presta la Asociación para la Protección del Menor (Aprome), es financiado por la Junta de Castilla y León que ha destinado más de 13,2 millones de euros en ese tiempo y la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades ha presupuesto un 14% más para este año, hasta los 1,2 millones de euros, para pagar los pisos y las nóminas de los 82 profesionales.
La consejera Alicia García visitó ayer uno de los puntos de encuentro en Valladolid, que fue el primero que se abrió en España, para destacar la importancia de un servicio especializado de apoyo a las familia y para garantizar los derechos de los menores, clave en las políticas de la Junta. No en vano, recordó, en declaraciones recogidas por la agencia Ical, que la atención profesional gratuita facilita que los menores puedan mantener relaciones con sus familiares durante los procesos y situaciones de separación, divorcio u otros supuestos de interrupción de la convivencia familiar, hasta que desaparezcan las circunstancias que motivaron la necesidad de utilizar este recurso.
Lo habitual es que este recurso sea fijado por un juez como la única alternativa para garantizar un encuentro normalizado de los menores con sus progenitores, ya sean padres divorciados o en proceso de separación matrimonial y por la existencia de problemas mentales. Un servicio que tiene como objetivo proteger el derecho del menor a mantener una relación con sus familiares, siempre que sea beneficiosa para él, y hacer cumplir el régimen de visitas. Se trata de un recurso temporal puesto que lo ideal es que haya una relación cordial por el bien de los hijos.